Cómo desarrollar habilidades sociales

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Habilidades gerenciales - los nuevos habilidades que necesitan los líderes hoy en dia

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En esta guía aprenderás cuáles son las 8 habilidades sociales, o interpersonales, más importantes que necesitas desarrollar, para relacionarte con otras personas de forma efectiva en tu vida personal y laboral, así como para liderar a otros.


Además aprenderás con ejemplos y pasos cómo desarrollar tus habilidades sociales, utilizando 15 técnicas para gestionar las relaciones.


15 técnicas que han usado con éxito miles de personas, profesionales y líderes con quienes he trabajado, y que hoy comparto contigo para que lleves tus habilidades sociales al siguiente nivel.


Estas son técnicas muy efectivas que puedes poner en práctica desde ya.


Entonces, si quieres relacionarte con éxito con las demás personas, puedes usar las 15 técnicas de esta guía para desarrollar las habilidades sociales más importantes en la vida, el trabajo y el liderazgo.

Cómo desarrollar habilidades sociales: 15 técnicas para gestionar las relaciones.

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Adicionalmente, si deseas ver un resumen de los puntos más importantes de esta guía, puedes ver nuestro video Inteligencia Emocional: Qué es y cómo desarrollarla:

Las habilidades sociales son esas capacidades, comportamientos y actitudes que te permiten comunicarte y relacionarte de forma efectiva con los demás.

Que permiten que tus interacciones sociales sean satisfactorias.

Qué son las habilidades sociales.


Las habilidades sociales, también llamadas habilidades interpersonales o de gestión de las relaciones, son competencias que te permiten relacionarte con otras personas de forma efectiva, en diferentes contextos sociales.


Estos contextos sociales, incluyen contextos personales y laborales en los que interactúas con los demás.


De acuerdo con Daniel Goleman (linked to quién es Daniel Goleman) las habilidades sociales hacen parte de las habilidades de Inteligencia Emocional. (linked to Características de la inteligencia emocional).


La Asociación Americana de Psicología, da la siguiente definición de las habilidades sociales:


Son un conjunto de habilidades aprendidas que te permiten interactuar de manera competente y apropiada en un contexto social determinado.




Los estudios muestran que los líderes socialmente inteligentes logran una mayor productividad y que la mayoría de las personas valoran más tener un jefe que se interesa por ellos, por encima de cuánto dinero ganan. 


Tal vez te interese visitar nuestra guía de Habilidades de Liderazgo: Habilidades Gerenciales: 18 claves para desarrollarlas 



Beneficios de desarrollar habilidades sociales.


Otros beneficios adicionales, que puedes obtener si mejoras tus habilidades sociales, son:


  • Comunicar tus ideas, sentimientos y necesidades asertivamente.


  • Negociar con efectividad y llegar a acuerdos.


  • Ganarte la confianza de otras personas para poder liderar e influir.


  • Colaborar y trabajar en equipo.


  • Evaluar correctamente situaciones sociales y comprender cuál es la forma más efectiva de responder a cada contexto.


  • Sentir y mostrar empatía al reconocer y comprender las emociones de otras personas y responder de forma apropiada.


  • Sentir seguridad al relacionarte con otros en distintos contextos.


  • Disminuir la ansiedad o el estrés que pueden provocar ciertas interacciones con otras personas.


  • Construir y mantener relaciones personales significativas, sanas y satisfactorias.


  • Construir y mantener relaciones laborales constructivas y enriquecedoras.


  • Incrementar tu capacidad para conseguir objetivos.


  • Crecimiento profesional.


  • Satisfacción personal.


  • Construir una red de apoyo y obtener ayuda de otros cuando la necesitas.


  • Ser efectivo/a apoyando a otras personas.

Estas investigaciones muestran que ciertas cosas que hacen los líderes socialmente inteligentes, como mostrar empatía y sintonizar con los estados de ánimo de los demás, impactan no solo la química cerebral del líder, sino también de sus seguidores.


Goleman también explica que los líderes socialmente inteligentes pueden responder hábilmente cuando sus colegas expresan frustración, escuchando activamente, empatizando, y realizando acciones que ayuden a mejorar la situación. 


Estos líderes brindan apoyo emocional a las personas, y cuando sus colaboradores cometen equivocaciones, la manera en que manejan la situación tiene un impacto no solo en su equipo sino en su habilidad para liderar y ganarse la lealtad de sus colaboradores.


De hecho, según investigaciones realizadas por Claudio Fernández-Aráoz, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, los altos ejecutivos que habían sido contratados por su autodisciplina, impulso e intelecto, fueron despedidos por carecer de habilidades sociales.

Por qué son importantes las habilidades sociales.


Las habilidades sociales son indispensables si deseas construir una vida personal satisfactoria y si quieres tener éxito a nivel laboral.


Porque cada vez que te relacionas con otras personas necesitas usar habilidades sociales para que tus interacciones sean efectivas

y obtener los resultados que buscas.


Además, necesitas habilidades sociales para alcanzar metas, crecer profesionalmente y construir relaciones que te generen bienestar y realización.


De hecho, son indispensables para mantener buenas relaciones.



Habilidades sociales en la vida personal:


De acuerdo con el Departamento de Salud del Gobierno de Victoria en Australia, si estableces relaciones sólidas y saludables obtendrás grandes beneficios como los siguientes:


  • Mayor autoestima, mayor empatía, relaciones de mayor confianza y cooperación, y disminución de la ansiedad y depresión.


  • Fortalecer tu sistema inmunológico, ayudarte a recuperarte de una enfermedad, prolongar tu vida.


  • Sentirte más feliz y sentir más satisfacción.


  • Las personas que te rodean querrán pasar tiempo contigo.


  • Sentir bienestar social, emocional y físico.


Otros estudios de la Universidad de Arizona, resaltan que existe un vínculo entre las habilidades sociales y la salud física y mental.


Y a su vez explican que las personas que no han desarrollado efectivamente sus habilidades sociales tienen altos niveles de estrés y soledad en sus vidas.


Otras investigaciones señalan que la cantidad y calidad de las relaciones sociales impactan la salud mental, el comportamiento y la salud física.


A su vez, los estudios de Steptoe, Dockray, y Wardle revelan que

contar con una red social sólida es crucial para la salud física y psicológica.



Habilidades sociales en el trabajo:



Es muy posible que tu trabajo implique relacionarte con otras personas: jefe, colaboradores, compañeros, colegas, clientes o proveedores.


Por eso, para interactuar de forma efectiva con otras personas, en el contexto laboral, necesitas habilidades sociales.


De acuerdo con la investigación liderada por David Deming, profesor de la Escuela de Educación de Harvard, ser capaz de trabajar con otros puede hacerte más productivo, y es posible que las organizaciones estén dispuestas a pagarte un salario más alto si has desarrollado tus habilidades sociales.


Deming descubrió en su investigación que las personas que tienen mayores habilidades sociales ganan más dinero que las personas con escasas habilidades sociales.


Especialmente en trabajos donde se requiere más interacción con los demás, ya que las empresas manifiestan que necesitan personas capaces de colaborar y comunicarse con sus equipos.


Otros estudios demuestran que cuando tienes relaciones laborales significativas, sientes el trabajo más divertido, agradable, valioso y satisfactorio.



Habilidades sociales en el liderazgo:


Daniel Goleman y Richard E. Boyatzis, dos de los exponentes más importantes a nivel mundial en temas de inteligencia emocional en el trabajo, comparten los resultados de algunas investigaciones en el campo de la neurociencia social.


Según Goleman y Boyatzis lideras de manera eficaz cuando desarrollas un conjunto de habilidades interpersonales que inspiran a otros a ser efectivos.


Cuando desarrollas un interés genuino y un talento para fomentar sentimientos positivos en las personas que necesitas te apoyen y colaboren.


Habilidad 8: Construir relaciones significativas.


Todas las competencias anteriores contribuyen a tu habilidad para crear conexión con las demás personas y mantener relaciones positivas en tu vida personal y laboral.


Cuando tus relaciones son fuertes, obtienes de ellas mejores resultados.


Resultados que pueden ir desde amor y apoyo en el ámbito personal, como lealtad, motivación y un mejor desempeño en el plano laboral.


La Universidad de Adelaide en Australia señala que todos anhelamos interacciones positivas con otras personas; tendemos a ser más felices cuando tenemos esas interacciones, y somos más innovadores y creativos cuando tenemos buenas relaciones. 


Construir relaciones significativas implica que tus relaciones sean saludables y profundas.


Relaciones que generan bienestar y crecimiento mutuo.


Relaciones de aprendizaje en las que la interacción con otros saca a la luz lo mejor de ti y de los demás.


Relaciones donde se brinda apoyo mutuo.


Relaciones que te recargan y que suman a tu vida personal o laboral.


Relaciones basadas en la honestidad, la autenticidad y el respeto.


Para crear este tipo de relaciones necesitas:


  • Querer conectarte con los demás.


  • Dedicar tiempo a cultivar estas relaciones.


  • Desear genuinamente el bienestar de los demás.


  • Demostrar con acciones que las personas te importan.



Esta habilidad es fundamental al liderar personas y equipos, porque liderar implica construir relaciones sólidas y ganarte la confianza de otros para que realmente te escuchen, sean leales a ti y sigan tus ideas.

Abordar los conflictos de forma constructiva te permite solucionar problemas interpersonales.


Te permite negociar y llegar a acuerdos gana a gana.


Goleman, Boyatzis, Kohlrieser y sus colegas explican que en el terreno del liderazgo gestionar los conflictos implica que:


  • Tienes la capacidad de ayudar a otros en situaciones tensas.


  • Sacas a la luz los desacuerdos con tacto y ayudas a encontrar soluciones que todos puedan respaldar. 


  • Comprendes las diferentes perspectivas y ayudas a encontrar un terreno común con el que todos puedan estar de acuerdo.


  • Reconoces los puntos de vista de todas las partes y rediriges la energía hacia un ideal compartido o una resolución agradable.


Habilidad 7: Usar un lenguaje apreciativo. 


Usar un lenguaje apreciativo quiere decir emplear un lenguaje que muestra aprecio, respeto, agradecimiento y valoración.


Es decir, usas un lenguaje apreciativo cuando muestras aprecio con tu lenguaje verbal y no verbal.


Cuando usas tus palabras, gestos y movimientos para felicitar, reconocer lo positivo, elogiar, agradecer y expresar cariño o admiración.


Usar un lenguaje apreciativo es una de las habilidades más poderosas que puedes utilizar para crear conexión con las personas y ganarte su confianza.


Así como para construir y mantener relaciones significativas, con tus familiares, amigos, pareja y equipo de trabajo.


Y para fortalecer la autoestima y autoconfianza de tus hijos.


Además, usar un lenguaje apreciativo te ayuda a comunicarte asertivamente, mostrar empatía y solucionar los conflictos de forma constructiva.


De hecho, el lenguaje apreciativo es una de las herramientas más poderosas que los líderes pueden utilizar para empoderar y motivar a sus equipos de trabajo.


Varias investigaciones demuestran el efecto positivo del uso de un lenguaje apreciativo en el liderazgo.


En un estudio realizado por Marie Dasborough se observaron dos grupos:


Un grupo recibió retroalimentación correctiva sobre su desempeño, y quienes daban retroalimentación lo hacían usando un lenguaje no verbal apreciativo, por ejemplo, sonreían o asentían con la cabeza.


El otro grupo también recibió retroalimentación positiva, sin embargo, quienes daban retroalimentación no usaron un lenguaje apreciativo, por el contrario fruncían el ceño o dejaban sus ojos entrecerrados. 


Los resultados del estudio mostraron que las personas que habían recibido retroalimentación acompañada por un lenguaje no verbal apreciativo se sintieron mejor sobre su desempeño.


Como lo explican Goleman y Boyatzis, cuando las personas se sienten mejor, se desempeñan mejor. 


Por lo tanto, si los líderes esperan obtener lo mejor de su gente, deben seguir siendo exigentes, al mismo tiempo que fomentan un estado de ánimo positivo en sus equipos. 


Y no solo aplica al uso de un lenguaje no verbal apreciativo, sino también al uso de un lenguaje verbal apreciativo.


Por ejemplo, la investigación de Gallup encontró que el 67% de los empleados cuyos gerentes se enfocaban en sus fortalezas estaban completamente comprometidos con su trabajo, en comparación con sólo el 31% de los empleados cuyos gerentes se enfocaban en sus debilidades.

Requiere que seas flexible y dejes de lado tus juicios y tu necesidad de defender o imponer tu punto de vista, para que realmente puedas abrirte a escuchar y comprender a los demás.


Escuchas activamente cuando tu mente está en el presente y enfocas toda tu atención en la persona que te está hablando.


Y además de escuchar sus palabras, observas su lenguaje no verbal y su lenguaje paraverbal, y usas tu empatía para percibir sus emociones. 


La escucha activa es vital si quieres comunicarte de forma efectiva y construir relaciones y conexiones positivas con otras personas, tanto en tu vida personal, laboral o liderando a otros.


De hecho, la escucha activa es una de las competencias fundamentales de un líder coach.


Investigaciones del Departamento de Estudios en Comunicación de la Universidad de Louisiana, identificaron 3 etapas en el proceso de escuchar activa y empáticamente:


Etapa 1 - Sentir:


En esta etapa te involucras activamente mientras la otra persona te está hablando, asimilando toda la información disponible en sus palabras; en el contenido implícito de su mensaje, y en su lenguaje no verbal y paraverbal.


Además, eres sensible y muestras empatía hacia las necesidades emocionales de la otra persona, comprendiendo cómo se siente. 


Etapa 2 - Procesamiento:


En esta etapa recuerdas lo que te acaba de decir la otra persona, integrando diferentes partes de su mensaje, reflexionas sobre lo que escuchaste, y solicitas aclaraciones si es necesario.


Etapa 3 - Respuesta:


Finalmente, haces preguntas poderosas, parafraseas y usas tu lenguaje no verbal para demostrar que estás escuchando activamente, por ejemplo, haces contacto visual y asientes con la cabeza. 



Habilidad 5: Comunicación Asertiva.


Cuando has desarrollado todas las habilidades anteriores es mucho más fácil comunicarte de forma efectiva.


Diversas investigaciones demuestran que una comunicación efectiva es una comunicación asertiva.


Desafortunadamente muchas personas usan estilos de comunicación que no son asertivos cuando se comunican, lo cual afecta sus relaciones.


Algunos usan una comunicación agresiva en la que culpan, juzgan y critican a las demás personas, especialmente cuando algo les molesta o preocupa.


Otros utilizan una comunicación pasiva en la que se quedan callados; no manifiestan su desacuerdo; dicen que sí cuando quieren decir que no, y evitan comunicar lo que piensan, sienten o necesitan.


Y muchos emplean una comunicación pasivo-agresiva en la que comunican su molestia o desacuerdo de forma indirecta o utilizando la ironía y el sarcasmo.


Simon Rego, director del centro médico Montefiore de Nueva York, señala que las personas que se comunican de forma asertiva tienen relaciones más sanas.


¿Qué es la comunicación asertiva?


Cuando te comunicas asertivamente te expresas de forma honesta, directa y segura, al mismo tiempo que lo haces con respeto, tranquilidad y empatía.


Como explicaba en una de mis columnas en Forbes Magazine, si tu comunicación es directa y honesta, pero no muestra empatía, respeto y calma, las personas no van a querer escucharte ni colaborar contigo.


Y si muestras empatía, calma y respeto, pero no te comunicas de forma directa y honesta, las personas no van a entender que esperas y no seguirán tus instrucciones.


Entonces, para comunicarte asertivamente necesitas garantizar que:


Te comunicas de forma clara, directa, honesta y segura. Y también con empatía, calma y respeto.



Habilidad 6: Manejar los conflictos constructivamente. 


Para abordar los conflictos de forma constructiva es fundamental utilizar un estilo de comunicación asertiva, escuchar activamente, mostrar empatía, gestionar las emociones y mantener una postura flexible.


Es decir, que si desarrollas todas las habilidades anteriores, será más fácil para ti manejar los conflictos de forma constructiva.


Los conflictos se pueden abordar de forma destructiva o constructiva.


Cuando se abordan de forma destructiva puede ser que uses una comunicación agresiva o una comunicación pasivo-agresiva y como consecuencia las personas se sienten heridas, se dañan las relaciones y se afecta el ambiente, la motivación, el desempeño y los resultados. 


Incluso, si utilizas una comunicación pasiva y evades las situaciones difíciles por miedo al conflicto, en el largo plazo también se afectan las relaciones, los resultados, la motivación, el ambiente y el desempeño. 


Estudios de La Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos, revelan que cada conflicto no abordado puede desperdiciar alrededor de ocho horas de tiempo en chismes y otras actividades improductivas, lo que agota los recursos y la moral.


Mientras que

cuando abordas los conflictos de forma constructiva, en primer lugar les haces frente y en segundo lugar lo haces usando una comunicación asertiva y desde un lugar de empatía.

Es tu habilidad para ajustar tu comportamiento según las demandas de contextos diferentes y responder apropiadamente a situaciones cambiantes.


Incluso, tiene que ver con tu capacidad para relacionarte efectivamente con distintos tipos de personas que tienen perspectivas y formas de ser diferentes.


De acuerdo con Forbes, tu habilidad para adaptarte está relacionada con tu capacidad para abrirte al cambio, ser recursivo/a, hablarte de forma positiva, mantener una mente abierta y adaptarte a los contextos.


La adaptabilidad también te permite ser resiliente y abrazar los cambios y las diferencias, así como ver las oportunidades en momentos desafiantes.


Por eso, la Adaptabilidad es una habilidad de liderazgo fundamental para liderar con éxito. 


Y para adaptarte necesitas ser flexible, reconocer cuando te equivocas y cambiar de perspectiva.


Flexibilidad también es comprender que tu forma de pensar y hacer las cosas no es la única válida y respetar y abrirte a otras formas de pensar y actuar.


Mindtools define la flexibilidad como tu capacidad para adaptarte a cambios de corto plazo, de forma rápida y tranquila, de tal forma que puedas afrontar eficazmente tareas o problemas inesperados.



Habilidad 4: Escucha activa. 


Cuando logras gestionar tus emociones, ser flexible y relacionarte con empatía y compasión, es mucho más fácil para ti escuchar activamente.


De hecho las investigaciones muestran que escuchar activamente incluye responder con empatía, especialmente en situaciones donde la otra persona está emocionalmente afectada.


La escucha activa significa escuchar con curiosidad, con un interés genuino por entender a las demás personas.

Cuando te relacionas con empatía también puedes validar las emociones de los demás, es decir expresar verbalmente que comprendes cómo se sienten y reconocer que es válido sentirse así. 


La empatía es la base de las habilidades sociales. Es indispensable para manejar tus relaciones interpersonales.


Cuando muestras empatía y sientes las emociones de otros, también puedes actuar con compasión.


Lo cual quiere decir que cuando sientes la preocupación o el dolor de otras personas, activamente haces algo para aliviar su sufrimiento.


Actúas con compasión cuando genuinamente te interesas por el bienestar de las personas y realizas acciones que les generen bienestar. 


Eso es la compasión, convertir el sentimiento de empatía en acciones que alivian el malestar de los demás.


Como lo señala un artículo publicado por Harvard Business Review, liderar con compasión trae mejores resultados, porque a las personas les gustan los jefes que son amables y compasivos, lo cual a su vez mejora su desempeño.



Habilidad 3: Adaptabilidad y flexibilidad.


Cuando tu punto de vista y necesidades son diferentes a los de otras personas, la empatía te puede ayudar a adaptarte.


A su vez, cuando eres flexible puedes escuchar activamente a otros, mostrar empatía, comprender y respetar distintos puntos de vista y manejar el conflicto efectivamente.


Según Daniel Goleman la adaptabilidad es tu habilidad para ser flexible, cambiar de opinión, manejar el cambio, equilibrar múltiples demandas y adaptarte a nuevas situaciones con ideas frescas.


La Sociedad Australiana de Psicología señala que la adaptabilidad es tu capacidad para responder efectiva y exitosamente a la incertidumbre, la novedad, las transiciones y los cambios en diferentes contextos.

Goleman señala que la empatía es una competencia de inteligencia emocional y social, que es la base de tu capacidad para gestionar tus relaciones.


Por ejemplo, los líderes empáticos, son capaces de relacionarse con diferentes tipos de personas, escuchar con atención y comunicarse de manera efectiva.

Tipos de habilidades sociales.


Existen diferentes tipos de habilidades sociales.


A continuación encontrarás las 8 habilidades más importantes para relacionarte de forma efectiva con las demás personas en el contexto laboral y personal, así como en el liderazgo.


Veamos cuáles son las 8 habilidades fundamentales para relacionarte de forma exitosa con los demás.



Las 8 habilidades más importantes para la vida personal y laboral:



Habilidad 1: Gestión emocional.


La gestión emocional es una habilidad de inteligencia emocional que es fundamental para que puedas relacionarte satisfactoriamente con los demás. 


Es tu capacidad para hacer una pausa, observar y regular tus emociones, y responder con efectividad ante situaciones desafiantes.


De igual forma, para gestionar tus emociones necesitas haber desarrollado tu autoconsciencia porque esta competencia es la base de la inteligencia emocional


La autoconsciencia es tu habilidad para ser consciente de lo que sientes y piensas, y del impacto que producen tus emociones sobre tus decisiones, comportamiento, resultados, relaciones y entorno. 


Aunque la gestión emocional y la autoconsciencia son habilidades intrapersonales, y las habilidades sociales son habilidades interpersonales, gestionar tus emociones es indispensable para poder relacionarte de forma efectiva con otros.


Especialmente en situaciones desafiantes, necesitas regular emociones difíciles como el miedo, la ansiedad, la frustración, el enojo y el estrés, de tal forma que puedas interactuar y comunicarte de forma asertiva y satisfactoria.


Lo cual es muy diferente a pelear con tus emociones, reprimirlas, negarlas, o reaccionar en piloto automático huyendo, atacando o bloqueándote.


Por el contrario, gestionar es observar con curiosidad tus emociones y tener la capacidad de regular lo que sientes para mantener tu mente objetiva, enfocada y en calma.


De esta forma puedes elegir conscientemente cuál es la forma más efectiva de relacionarte con otros y responder a la situación. 


Tal vez te interese tomar nuestro test gratuito de inteligencia emocional: Test de Inteligencia Emocional.



Habilidad 2: Mostrar empatía y compasión. 


Si gestionas tus emociones va a ser mucho más fácil relacionarte con empatía y compasión.


De acuerdo con Daniel Goleman, autor del best seller Inteligencia Emocional, la empatía es tu capacidad para sentir las emociones de los demás y comprender su perspectiva. 


Te relacionas con empatía cuando te interesas activamente por las preocupaciones de los demás.


Además, captas señales de lo que las personas sienten y piensan; sientes emociones no expresadas, y escuchas atentamente para entender el punto de vista de los demás.

Por eso si quieres tener un alto coeficiente emocional, necesitas aprender cómo mejorar tu inteligencia emocional.


Tal vez de interese revisar la sección: Ejemplos de inteligencia emocional

Según Columbia University tener un alto coeficiente emocional (QE) puede ayudarte a ser más efectivo, manejar mejor las situaciones difíciles, y tener relaciones aún más satisfactorias en tu vida personal y profesional.

Todas las 8 habilidades anteriores son básicas en el liderazgo.


Un buen líder es un líder que:


  • Sabe gestionar sus emociones.


  • Muestra empatía y compasión.


  • Sabe adaptarse y ser flexible

  • Escucha activamente.

  • Es capaz de comunicarse asertivamente.


  • Maneja los conflictos de forma constructiva.


  • Usa un lenguaje apreciativo.


  • Y construye relaciones significativas.


    De esta forma construye relaciones significativas en las que es capaz de empoderar, motivar, facilitar el desarrollo de otros y alcanzar metas.


    Las 8 habilidades anteriores son las habilidades básicas que una persona en una posición de liderazgo debe desarrollar para liderar con éxito.


    Como señala Harvard Business Review para evaluar el liderazgo es importante evaluar competencias interpersonales que inspiran a otros a ser efectivos.


    Daniel Goleman incluye en las habilidades de gestión de las relaciones:


    • La capacidad para influir.


    • Las capacidades para trabajar en equipo y ejercer un liderazgo inspirador.

    Otras habilidades sociales que contribuyen a un buen liderazgo y que son necesarias para desarrollar equipos de alto desempeño son:


    • Generar confianza.


    • Ejercer un liderazgo servicial.


    • Colaborar y trabajar en equipo.


    • Conciencia del sistema / consciencia social / consciencia organizacional.




    • Humildad.



    • Liderar el cambio.


    • Dar retroalimentación constructiva.

    Habilidades sociales para líderes.

    Paso 3:


    En muchísimas ocasiones, lo que te hace sentir malestar o incomodidad, es la forma en que interpretas una situación.


    Te lo voy a explicar con un ejemplo:


    Supón que una persona de tu equipo cometió una equivocación.


    Tú lideras el equipo y para ayudar a solucionar la situación necesitas relacionarte con tu colaborador de forma efectiva.


    Es decir, comunicarte asertivamente, mostrar empatía y escuchar activamente qué sucedió, 


    Y para que puedas relacionarte de esta forma, primero necesitas gestionar lo que sientes.


    Es posible que cuando tu colaborador se equivoca sientas enojo, frustración o preocupación, y que detrás de estas emociones haya miedo.


    Miedo a las consecuencias negativas o miedo a no cumplir con las metas.


    Y puede que el origen de ese miedo sea un pensamiento como el siguiente:


    “Si cometemos errores no lograremos los resultados que deseamos”.


    Este pensamiento es el que dispara el miedo, la preocupación, la frustración o el enojo.


    A este tipo de pensamientos se les llama distorsiones cognitivas porque exageras, catastrofizas, generalizas, solo ves extremos o saltas a conclusiones.


    Entonces, si tu forma de interpretar las situaciones es lo que te lleva a sentirte así, una forma útil de gestionar lo que sientes es transformando tus pensamientos.


    Por eso, el paso 3 consiste en identificar cuál es el pensamiento que te hace sentir como te sientes.


    El pensamiento que dispara la emoción.


    Para identificar esos pensamientos puedes seguir respirando profundo y observar qué pensamientos aparecen en tu mente.


    O también puedes pregúntate:


    • ¿De qué forma estoy interpretando esta situación?

    • ¿Qué es eso que estoy pensando que me lleva a sentirme de esta manera?


    Paso 4:


    Una vez has identificado cuál es el pensamiento que te lleva a sentir malestar o incomodidad, puedes cuestionarlo preguntándote:


    • ¿Cómo me hace sentir la forma en que estoy interpretando esta situación?

    • ¿Es útil pensar así?

    • ¿Cuál sería una forma más útil, objetiva, realista y positiva de pensar?

    Siguiendo con el mismo ejemplo, formas más útiles de pensar podrían ser:


    • “Tenemos la capacidad para remediar nuestros errores”.

    • “Es normal cometer errores, todavía podemos resolver la situación y alcanzar nuestras metas”.

    Este tipo de pensamientos te ayudarán a sentir más tranquilidad y a escuchar activamente, mostrar empatía y comunicarte asertivamente.


    Ten en cuenta que en estos 4 pasos estás usando dos habilidades de inteligencia emocional que son básicas para poder gestionar tus relaciones e interactuar con otros de forma efectiva.


    Estas competencias son la autoconsciencia, que es la base de la inteligencia emocional, y obviamente tu capacidad para gestionar tus emociones.


    Además existen millones de situaciones en las que sentirás distintos tipos de emociones incómodas.


    Por eso, si quieres avanzar en el desarrollo de tu inteligencia emocional y gestionar mejor cada tipo de emociones puedes revisar las siguientes secciones de esta guía:

     

    • 15 técnicas de gestión emocional. 


    • 14 técnicas para manejar el miedo y la ansiedad. 


    • 15 estrategias para manejar el estrés. 


    • 13 estrategias para manejar la frustración y el enojo. 


    • 9 ejercicios para desarrollar la autoconsciencia. 

    Paso 2: 


    Respira profundamente por unos minutos y observa cómo se siente esa emoción en tu cuerpo.


    Por lo general tus emociones se manifiestan en tu cuerpo como sensaciones físicas.


    Por ejemplo, puedes sentir tensión en la espalda, presión en el pecho, un nudo en la garganta o malestar en el estómago.


    Y en vez de juzgar tu emoción como algo malo, o tratar de reprimirla o deshacerte de ella, obsérvala con curiosidad.


    Porque si tratas de pelear con tu emoción estarás generando más malestar emocional.


    Crearás una batalla dentro de ti que producirá más tensión emocional.


    Por eso, algo más proactivo que puedes hacer es observar la emoción con curiosidad, respirando profundo al mismo tiempo que enfocas tu atención en sentir la emoción en tu cuerpo.

    Si no regulas tus emociones es posible que se afecte tu capacidad para relacionarte satisfactoriamente con otras personas.


    Veamos algunos ejemplos:


    • Si sientes inseguridad es posible que evites situaciones en las que es necesario interactuar con otros, compartir tus ideas o gestionar los conflictos.



    • Si no manejas el estrés posiblemente te relaciones con los demás con impaciencia y no los escuches activamente. 


    • Y si no regulas el enojo o la frustración puede que reacciones sin compasión y empatía. 

    En la mayoría de los casos, son tus emociones no gestionadas lo que te impide desarrollar tus habilidades sociales, o hacer uso de tus capacidades para relacionarte efectivamente. 


    Para que esto no suceda, y poder hacer uso efectivo de tus habilidades sociales, necesitas aprender a regular tus emociones.


    Si gestionas tus emociones podrás elegir cuál es la manera más efectiva de responder a las situaciones que son emocionalmente difíciles y relacionarte con otros satisfactoriamente.


    Diversos estudios han encontrado una relación positiva entre la inteligencia emocional y las habilidades sociales.


    Varias de estas investigaciones, realizadas en Estados Unidos y Alemania, muestran que entre mayor es tu habilidad para manejar tus emociones, mejor será la calidad de tus interacciones con otras personas.


    Por eso, si realmente quieres mejorar tus habilidades sociales, necesitas ir a la raíz del asunto, es decir regular tus emociones.


    Gestionar tus emociones no quiere decir dejar de sentir, ni reprimir tus emociones.


    Es normal que como ser humano sientas miedo, ansiedad, estrés, enojo, frustración y otras emociones que son desafiantes.


    Gestionar tus emociones es poder reconocerlas y en vez de reaccionar en piloto automático, manejas lo que sientes, lo canalizas o transformas, y respondes de manera efectiva.


    Algunos pasos básicos que puedes seguir para gestionar emociones incómodas o difíciles son:


    Paso 1:


    El primer paso es darte cuenta que estás sintiendo algo que no es cómodo.

    Y una vez eres consciente de lo que sientes, reconoces cuál es la emoción específica que estás sintiendo.


    Ve más allá de reconocer que te sientes mal. Observa qué tipo de emoción es y dale un nombre específico a tu emoción.


    Por ejemplo, puedes decir mentalmente: “Me estoy sintiendo preocupado”. 


    También puedes utilizar el siguiente cuadro de emociones, adaptado de un artículo publicado en Harvard Business Review, donde encuentras ejemplos para darle un nombre específico a lo que estás sintiendo:

    Cómo desarrollar habilidades sociales: 15 técnicas para gestionar las relaciones.



    Técnica 1: Gestiona tus emociones.

    Solo las personas seguras de sí mismas tienen la valentía para ser auténticas.


    Si quieres mejorar tu autoconfianza para sentir más seguridad, puedes revisar la sección: 10 técnicas para fortalecer la autoconfianza.

    También colaboran mejor con sus colegas; permanecen con sus empleadores más tiempo; sufren menos estrés crónico; están más felices con sus vidas, y su desempeño es más fuerte.

    Ganarte la confianza de otros te permite influir, liderar, apoyar el crecimiento de las demás personas, y mantener relaciones satisfactorias con los demás.


    La buena noticia es que hay varias formas en las que puedes ganarte la confianza de las personas.


    Veamos algunos ejemplos:


    1. Sé una persona auténtica:


    Para que los demás confíen en ti necesitan verte como una persona auténtica.


    Lo cual implica que te pongas en una posición vulnerable en la que te muestras como eres.


    En la que dejas salir a la luz tus fortalezas y eres transparente con respecto a tus oportunidades de mejora.


    En la que hablas con honestidad y eres valiente para tener conversaciones difíciles.


    Solo una persona realmente segura de sí misma se pone en una posición vulnerable, porque se acepta como es y confía en sus capacidades y fortaleza interior.


    Por eso, la vulnerabilidad no es debilidad, por el contrario es fortaleza.

    Como muy bien lo explica Gallup para generar confianza los líderes deben ser honestos consigo mismos y deben ser vulnerables. 


    Entonces, si quieres ganarte la confianza de otros, necesitas ser una persona auténtica y ponerte en un lugar vulnerable.


    Algunos ejemplos de cómo puedes hacerlo son los siguientes:


    • Mostrarte como eres con transparencia.


    • Permitirte brillar, dejar salir a la luz tus fortalezas, y ponerlas al servicio de los demás.


    • Reconocer con honestidad tus oportunidades de mejora y pedir ayuda cuando la necesitas


    • Tener la humildad para reconocer que no tienes todas las respuestas y pedir disculpas cuando te equivocas.


    • Tener la valentía para compartir honestamente lo que piensas, sientes y necesitas, incluso cuando es incómodo o no estás de acuerdo con otras personas.

    Como lo demuestran los estudios de Paul J. Zak  los líderes en organizaciones donde existe una alta confianza piden ayuda, lo cual es una señal de líderes seguros de sí mismos.

    Cuando te ganas la confianza de otros las personas desean escuchar tu opinión, están abiertas a implementar tus sugerencias y quieren compartir y colaborar contigo.


    La confianza es la base de las relaciones significativas, del liderazgo y de los equipos de alto desempeño.


    Por ejemplo, los estudios de Paul J. Zak revelan que las personas que trabajan en organizaciones donde existe una alta confianza son más productivas y tienen más energía en el trabajo, en comparación con las personas que trabajan en empresas de baja confianza. 

    Técnica 2: Gánate la confianza de otros.
    3. Demuestra competencia: 

    Especialmente en el ámbito laboral, y más si lideras a otros, los demás van a confiar en ti si ven que eres una persona competente.


    Que eres un ejemplo de alcance de metas, que logras lo que te propones, cumples con tus objetivos y produces los resultados que se esperan de ti.


    Demostrar competencia también quiere decir que eres un ejemplo de desarrollo de habilidades.


    Si quieres crecer profesionalmente y que otros te permitan liderar proyectos o equipos, necesitas demostrar que tienes las habilidades para hacerlo de forma exitosa.


    Por ejemplo, si escuchas activamente y con empatía, las personas van a confiar en ti y compartirán honestamente contigo sus problemas.


    Si demuestras que eres alguien que sabe comunicarse asertivamente, las personas confiarán en ti y te pedirán consejo cuando necesiten preparar una conversación difícil o solucionar un conflicto.


    O si desarrollas tus habilidades sociales será más probable que te permitan liderar equipos y que conserves tu trabajo.



    4. Trata a otros con empatía, respeto y justicia.


    Las personas no van a confiar en ti si sienten que las maltratas.


    Confiamos en las personas que nos tratan bien.


    Es decir, en las personas que nos tratan con respeto.


    Que son empáticas al escucharnos y al hablarnos.


    Y que son justas con nosotros y con los demás cuando se cometen equivocaciones.


    Entonces si quieres que las personas confíen en ti, es importante que las trates con empatía, respeto y justicia.

    2. Coherencia en tus acciones y compromisos:


    Para que las personas confíen en ti es fundamental que muestres coherencia entre lo que dices y lo que haces.


    Por ejemplo, debes cumplir a tiempo con tus compromisos.


    Hacer lo que dices que vas a hacer.


    Cumplir con los acuerdos que realizas.


    Sí no quieres hacer algo, si no estás de acuerdo con realizar una actividad que otra persona te solicita, es mejor que respondas con honestidad. Eso es autenticidad.


    Di que no o manifiesta tu desacuerdo usando una comunicación asertiva y empática.


    Porque si dices que sí, cuando quieres decir no, y procrastinas, los demás te van a ver cómo alguien que no cumple con sus compromisos y no van a confiar en ti.


    Si quieres aprender como dejar de postergar y cumplir con tus compromisos puedes revisar la sección: 15 estrategias para dejar de postergar.


    Otro ejemplo de coherencia es cuando tus acciones reflejan tus valores.


    Por ejemplo, si dices que la responsabilidad es importante, pero cuando cometes errores no te haces responsable, sino que culpas a otros, entonces no estás siendo coherente.


    No estás aplicando lo que estás predicando.


    Otro ejemplo, si dices que tus colaboradores son importantes para ti, pero no sacas tiempo para hablar con ellos y preguntarles cómo están a nivel personal y laboral, entonces no estás siendo coherente.


    Los demás solo van a confiar en ti si ven que eres coherente.


    Como lo explica Goleman, cómo te comportas en momentos difíciles es lo que te pone a prueba. Si eres un líder, los demás querrán ver cómo respondes a la presión.


    Si puedes mantenerte fiel a tus valores, las personas volverán a confiar en ti. 


    Te verán como una persona auténtica.


    De hecho, existe una correlación entre ser un líder auténtico y obtener grandes resultados.

    Técnica 3: Demuestra interés genuino.


    También confiamos, y queremos mantener relaciones, con personas que demuestran que les interesa nuestro bienestar.


    Y que lo demuestran con acciones.


    Si tú sabes que de verdad le importas a otra persona, es más probable que confíes en ella.


    Por eso, si quieres construir y mantener relaciones de calidad con otras personas necesitas demostrar con acciones que realmente te interesa su bienestar. 


    Una de las investigaciones sobre liderazgo más importantes que ha realizado Google encontró que un buen líder es aquel que demuestra interés y preocupación por el éxito y el bienestar personal de sus colaboradores. 


    Según esta investigación, los líderes que se conectaban con los demás, ayudándolos con sus proyectos, se ganaban el respeto y la confianza de sus pares. 


    Otro estudio publicado en Harvard Business Review, reveló que los problemas de comunicación que impiden un liderazgo efectivo estaban causados por no tener tiempo para reunirse con los colaboradores; negarse a hablar con ellos, y no preguntarles sobre su vida personal, entre otras causas.


    Existen varias formas en las que puedes demostrar un interés genuino por el bienestar de las personas, veamos algunos ejemplos aplicables a tu vida personal, laboral y liderazgo:


    • Demuestra interés por conocer a las personas dedicando tiempo a compartir con ellas. Cuando lo hagas, realiza preguntas que te permitan conocer sobre su vida personal.

    • Brinda apoyo y ayuda a las personas con sus objetivos, proyectos y desafíos laborales y personales.

    • Crea espacios dedicados a fortalecer las relaciones. Por ejemplo, con tu familia o amigos puedes organizar un viaje. Con tu equipo de trabajo puedes realizar actividades dedicadas a fortalecer las relaciones y conocerse más allá de lo laboral.

    • Has seguimiento. Si una persona te contó sobre una actividad importante, una presentación frente a un cliente, unos exámenes médicos, o el cumpleaños de un ser querido, ten presente la fecha para preguntarle cómo le fue.

    • Busca espacios para reunirte con las personas o conversar con ellas. Por ejemplo, puedes llamar a tus seres queridos mientras sales a caminar, o puedes usar el descanso de medio día para comer con tus colaboradores.



    Si quieres saber más sobre cómo demostrar interés genuino por el bienestar de las personas visita nuestra guía de habilidades de liderazgo, y revisa la sección: #7: Construir relaciones significativas

    Entonces, si deseas escuchar activamente puedes seguir los siguientes pasos:


    Paso 1:


    Lo primero que debes hacer es asegurarte de poner toda tu atención en la persona que te está hablando.


    Para lograrlo mírala a los ojos, colócate frente a ella y deja de lado todo tipo de distracciones.


    Hacer varias actividades al mismo tiempo te impide estar totalmente presente y generar conexión con las personas.


    Deja de lado tu teléfono, computador o cualquier distracción para que logres escuchar activamente.


    Según investigaciones realizadas por la Escuela de Medicina de Harvard, cuando dejamos de lado distracciones y prestamos total atención a la persona que tenemos enfrente, nuestra conexión puede ser tan poderosa que entrelaza nuestra biología con la de la otra persona.



    Paso 2:


    Además de escuchar las palabras de la otra persona, pon atención al contenido implícito de su mensaje.


    Observa su cuerpo y pon atención a su lenguaje no verbal y paraverbal (tono de voz).


    Y al hacerlo, trata de percibir sus emociones.



    Paso 3: 


    Evita interrumpir mientras la otra persona está hablando.


    Incluso si la persona hace pausas para pensar, acompaña esas pausas con tu silencio, manteniendo tu atención enfocada en el otro.


    Una vez la persona termine de expresarse, puedes tomarte un momento para recordar lo que te dijo, relacionar diferentes partes de su mensaje y reflexionar sobre lo que escuchaste.



    Paso 4:


    Cuando sea tu turno para hablar y hayas terminado de reflexionar y recordar puedes usar diferentes técnicas:


    • Hacer preguntas poderosas.
    • Mostrar empatía.
    • Parafrasear y solicitar aclaraciones.
    • Usar un lenguaje apreciativo.
    • Dar tu punto de vista usando una comunicación asertiva.

    En las siguientes técnicas de esta guía encuentras cómo poner en práctica cada uno de estos 5 puntos.


    Si quieres aprender sobre los diferentes niveles de escucha puedes visitar nuestra guía: LÍDER COACH: 11 técnicas que puedes aplicar HOY

    De acuerdo con Daniel Goleman, autor del best seller Inteligencia Emocional, la capacidad de escuchar es clave para mantener relaciones efectivas.


    Escuchar activamente también es una forma de demostrarle a las personas que te interesas por ellas y por saber qué sucede en sus vidas, qué piensan, sienten y necesitan.

    Técnica 4: Escucha activamente.


    Líder coach: Me gustaría conocer tu opinión sobre los desafíos que estás enfrentando en tu trabajo.


    Colaboradora: Bueno, son varias cosas. Siento que tengo muchas cosas diferentes que hacer, visitar a los clientes, cargar los pedidos en el sistema, hacer un seguimiento de la labor de los vendedores y a veces siento que el tiempo no me da para hacer tantas cosas. Me gustaría tener más tiempo para crear estrategias, pero muchas veces se va el día resolviendo problemas.


    Líder coach:  ¿Cómo te sientes ante esa situación que describes?


    Colaboradora: Me siento abrumada y muchas veces impotente. Siento que no tengo el poder para implementar lo que quisiera.


    Líder coach valida significados:  ¿Qué significa tener el poder para implementar lo que quisieras?


    Colaboradora: Significa poder crear estrategias e implementarlas sin necesidad de pedir tantas autorizaciones. Como por ejemplo, poder dar descuentos o crear promociones para los clientes.


    La líder coach parafraseaLo que estoy entendiendo es que te sientes abrumada con las múltiples responsabilidades de tu cargo, que sientes que inviertes mucho tiempo resolviendo problemas y que te gustaría tener más autonomía para crear e implementar estrategias. ¿Es así?

    Veamos un ejemplo en el que una buena líder coach está escuchando activamente a su colaboradora y, después de escuchar y realizar algunas preguntas poderosas, termina con un parafraseo:

    Técnica 5: Parafrasea.


    Parafrasear significa hacer un resumen de lo que escuchaste.


    Cuando parafraseas no solo le demuestras a la otra persona que la escuchaste, sino que muestras interés genuino por escucharla.


    Por eso, para que puedas hacer un buen parafraseo lo primero que debes hacer es escuchar activamente.


    De esta forma, además de que haces un resumen, en el incluyes los puntos más importantes de lo que la otra persona dijo, también puedes relacionar diferentes partes de su mensaje.


    Y una vez completes tu resumen, puedes terminar con una pregunta para validar si entendiste correctamente.

    Como explica Goleman hacer buenas preguntas mejora las conexiones interpersonales. 


    Cuando escuchas activamente puedes continuar la conversación con preguntas poderosas que indican que estás escuchando y que te interesa, y por lo tanto hacen que la otra persona se sienta escuchada. 


    Estas son preguntas abiertas, que no se pueden responder con un simple sí o no y brindan oportunidades para aprender algo nuevo sobre la otra persona.


    A continuación encuentras algunos ejemplos en los que puedes ver la diferencia entre preguntas que no son poderosas y preguntas que lo son:

    Técnica 6: Realiza preguntas poderosas.


    Como viste en el ejemplo anterior, existen cierto tipo de preguntas que ayudan a generar conversaciones significativas.


    Este tipo de conversaciones hacen que las personas se sientan más conectadas contigo.


    Entonces, para conversar de una forma en la que generes conexión con otros puedes usar preguntas poderosas.


    Para que una pregunta sea poderosa debe invitar a la otra persona a reflexionar o profundizar.


    En el ejemplo anterior el líder hizo la pregunta poderosa:


    ¿Qué significa tener el poder para implementar lo que quisieras?


    Esta pregunta, además de solicitar una aclaración, invita a la otra persona a elaborar una idea de forma más profunda.


    Las preguntas poderosas también te permiten crear conexión con los demás y demostrar interés, porque buscan entender los pensamientos, sentimientos y necesidades de los demás.


    Como por ejemplo, la pregunta poderosa del ejemplo anterior:


    ¿Cómo te sientes ante esa situación que describes?


    Otros ejemplos son:


    • ¿Cuál es tu opinión?
    • ¿Qué emociones estás sintiendo en esta situación?
    • ¿Qué necesitas para sentirte mejor?


    Adicionalmente, las preguntas poderosas pueden invitar a los demás a pensar en ideas y posibilidades.


    Y una de sus características más importantes, es que son preguntas abiertas.

    Importante:

    Como la empatía es la base de las habilidades sociales, y es fundamental para que puedas manejar efectivamente tus relaciones interpersonales, hemos desarrollado toda una sección con diferentes técnicas que puedes usar para mostrar empatía. 


    Puedes acceder a ellas aquí: 17 técnicas y ejemplos para mostrar empatía y compasión.

    Técnica 7: Muestra empatía.


    Cuando sientes empatía sientes las emociones de las otras personas.


    Pero no basta solo con sentirlas. Para generar conexión también necesitas expresar lo que sientes y mostrarle a la otra persona que la comprendes.


    Veamos algunas acciones que te pueden ayudar a mostrar empatía:


    1. Conéctate.


    Lo primero que puedes hacer para percibir las emociones de las demás personas es conectarte con ellas.


    Para esto necesitas traer tu mente al presente y colocar toda tu atención en la otra persona, mirándola, escuchándola activamente y abriéndote a percibir lo que siente.


    2. Verbaliza tu percepción.


    Una vez has escuchado activamente y la otra persona ha terminado de hablar, puedes expresar verbalmente lo que percibes.


    Una forma efectiva de hacerlo es repitiendo las mismas palabras que usó la otra persona al expresar sus sentimientos. 


    Por ejemplo, si la otra persona te dice que se siente preocupada, tú puedes decirle lo siguiente:


    • “Puedo sentir tu preocupación”.


    O mejor aún puedes decirle:


    • “Puedo entender tu preocupación”.


    Otra forma en la que puedes hacerlo es expresando de forma auténtica las emociones o sensaciones físicas que sentiste al escucharla.


    Por ejemplo:


    • “Se me eriza la piel al escucharte”.


    • “Me duele verte triste. Lamento que te sientas así”.


    • “Me da la impresión de que te sientes frustrada ¿Es así?

    3. Muestra interés.


    Para mostrar interés puedes hacer preguntas poderosas, como por ejemplo:


    • ¿Cómo te sientes?


    • ¿Qué piensas sobre esta situación?


    • ¿Qué necesitas?


    • ¿Cómo te puedo ayudar?


    4.  Muestra comprensión.


    Después de escuchar activamente puedes validar los sentimientos de las personas usando frases en las que demuestras que comprendes cómo se sienten, por ejemplo:


    • Te entiendo.
    • Comprendo lo que dices.
    • Entiendo que te sientas así.
    • Es normal sentirse así.

    Al usar el lenguaje apreciativo ten presente que este debe ser apropiado de acuerdo con el contexto.


    Lenguaje apreciativo verbal:


    • Dar las gracias.


    • Reconocer las cualidades, habilidades o aspectos positivos de las demás personas.


    • Reconocer las contribuciones positivas de las personas y felicitarlas por sus avances y logros.


    • Expresar cariño.


    • Expresar admiración.


    • Palabras o frases de aprobación.

    Ejemplos de lenguaje apreciativo.


    Veamos algunos ejemplos de diferentes formas en las que puedes usar un lenguaje apreciativo en tus relaciones personales y laborales.


    Lenguaje apreciativo no verbal:


    • Sonreír.


    • Usar un tono de voz amable.


    • Aplaudir.


    • Abrazar (cuando es apropiado).


    • Saludar afectuosamente (cuando es apropiado).


    • Asentir con tu cabeza.


    • Dar una palmada de felicitación en la espalda (cuando es apropiado).


    • Colocar tu mano en el hombro de la otra persona.


    • Chocar las manos (este gesto también es conocido como High Five o Dame esas Cinco).


    • Cerrar el puño dejando por fuera tu dedo pulgar estirado hacia arriba (este gesto también es conocido como Thumbs Up).

    Esto es así porque el reconocimiento es una forma de lenguaje apreciativo verbal.


    Es decir reconocer verbalmente los logros, aportes y cualidades de las demás personas. 


    Otra encuesta que realizó IBM a más de 19.000 trabajadores en 26 países, de diversas industrias y en miles de organizaciones, reveló que el nivel de compromiso de los empleados que reciben reconocimiento es casi tres veces mayor que el nivel de compromiso de aquellos que no lo reciben. 


    Adicionalmente, otro estudio publicado en American Behavioral Scientist también reveló que los gerentes que desarrollan equipos de alto desempeño usan el reconocimiento seis veces más que los equipos promedio.

    Técnica 8: Usa un lenguaje apreciativo.


    Cuando usas un lenguaje que muestra aprecio fortaleces tu relación con las demás personas, tanto en tu vida personal, como laboral.


    En mi experiencia como coach, trabajando con miles de personas, líderes y equipos, he visto, una y otra vez, el poderoso efecto que tiene el lenguaje apreciativo.


    De hecho, diversos estudios lo demuestran:


    Fabio Sala descubrió en su investigación que los líderes que logran un alto desempeño hacen reír a sus colaboradores tres veces más a menudo, que los líderes que logran un desempeño medio. 


    Esto se debe en parte a que existen un subconjunto de neuronas espejo cuyo único trabajo es detectar las sonrisas y las risas de otras personas, provocando sonrisas y risas a cambio. 


    Por eso, un jefe que sonríe, se ríe y utiliza un tono de voz relajado pone esas neuronas a trabajar, provocando risas espontáneas y uniendo a su equipo en el proceso. 


    Sonreír a otros es una forma de lenguaje apreciativo no verbal. Al igual que usar un tono de voz que muestra aprecio.


    Por otro lado, la encuesta realizada por la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos y Globoforce demostró que el reconocimiento aumenta la felicidad en el trabajo; que influye en los resultados culturales y comerciales, y en los niveles de retención y satisfacción del personal.

    Y si quieres aprender cómo comunicarte de forma asertiva, en nuestra guía de comunicación asertiva, encuentras TODO sobre comunicación asertiva.


    Encuentras cada una de las técnicas anteriores y 40 técnicas diferentes que puedes usar, dependiendo de cuál sea la situación específica que enfrentas.


    En nuestra guía encuentras técnicas que puedes aplicar ya mismo, con pasos y ejemplos. 


    Visita la guía aquí:
    Guía de Comunicación Asertiva

    Si quieres ver más ejemplos ve a nuestra guía de comunicación asertiva, a la sección: Ejemplos de comunicación asertiva


    4. Usas un lenguaje no verbal y paraverbal que también son asertivos:



    Tu lenguaje no verbal son los movimientos de tu cuerpo, tu postura corporal y los gestos que realizas.


    Tu lenguaje paraverbal es tu tono de voz, el volumen de tu voz y la rapidez con la que hablas.


    Entonces, en una comunicación asertiva tu lenguaje no verbal y paraverbal también demuestran seguridad, empatía, respeto y calma.



    Además, son coherentes con el mensaje verbal que transmites.


    Por ejemplo, si estás dando las gracias puedes sonreír. 


    Si estás poniendo un límite lo harás con respeto, tranquilidad y firmeza.


    Los 4 puntos anteriores son técnicas básicas para comunicarte asertivamente.


    Una vez has aprendido cómo comunicarte con asertividad, puedes solucionar los conflictos de forma constructiva.


    Necesitas comunicarte asertivamente para resolver los conflictos constructivamente.


    Si quieres aprender cómo usar la comunicación asertiva para gestionar conflictos constructivamente puedes usar la siguiente técnica: Llega a acuerdos gana - gana usando la escucha activa y el parafraseo.

    2. Al dar retroalimentación describes acciones y consecuencias SIN usar adjetivos que descalifiquen la forma de Ser de las personas:


    Por ejemplo: 


    Asertiva: “Noté que entregaste tu reporte después del plazo que acordamos y por eso tu compañero se quedó hasta tarde trabajando para poder incluirlo en la presentación del equipo”.


    No asertiva: “Eres un impuntual, por tu culpa tu compañero tuvo que quedarse hasta tarde trabajando”.


    Si quieres leer más sobre retroalimentación visita la técnica: Da retroalimentación empática y asertiva.



    3. Tu comunicación es específica al describir acciones o hacer peticiones, y no utilizas generalizaciones:


    Asertiva: “Ayer vi que saliste tan pronto terminó la presentación. Me gustaría que antes de salir dejes la sala de reuniones ordenada”.


    No asertiva: Siempre dejas desordenada la sala después de reuniones. Deberías ser más ordenado”.

    Técnica 9: Usa una comunicación asertiva. 


    Para usar una comunicación asertiva debes expresarte de forma honesta, segura y directa, al mismo tiempo que lo haces con respeto, tranquilidad y empatía.


    Veamos cómo te puedes comunicar asertivamente y algunos ejemplos que muestran la diferencia entre una comunicación asertiva y no asertiva:


    1. Hablas en primera persona, haciéndote responsable por tus opiniones, emociones y necesidades:


    Ejemplos:


    Asertiva: Yo pienso que la presentación quedaría mejor si incluyes algunas estadísticas, ¿qué te parece?”.

    No asertiva: “La presentación quedará mejor con estadísticas. Inclúyelas”.



    Asertiva:Yo me sentí ofendido cuando llegaste tarde a nuestra reunión de hoy”.


    No asertiva: “Tú me ofendes cuando llegas tarde”.



    Asertiva:A mí me gustaría que dediquemos un espacio semanal para reunirnos”.


    No asertiva: “Sería bueno que dedicaras algo de tiempo en tu ocupada agenda para reunirnos”.

    Las prácticas de mindfulness y meditación también te ayudan a desarrollar tu autoconsciencia y gestionar tus emociones.


    Y te ayudan a desarrollar tu capacidad de hacer una pausa, pensar antes de comunicarte y responder asertivamente a una situación conflictiva.


    De hecho, hay estudios que demuestran que las prácticas de meditación y mindfulness te ayudan a ser consciente de tus sentimientos en el momento en que aparecen, y a hacer una pausa antes de actuar.


    Para que las prácticas de meditación y mindfulness te ayuden a desarrollar tus habilidades sociales, necesitas hacer de ellas parte de tu rutina.


    Estas prácticas son el espacio en el que entrenas tu mente.


    Al igual que con los músculos de tu cuerpo, para mantenerlos fuertes necesitas hacer continuamente ejercicios que los fortalezcan.


    Lo mismo sucede con la mente, necesitas incorporar estas prácticas en tu rutina para que sus efectos positivos se mantengan.


    Si quieres empezar a practicar puedes usar los siguientes dos audios:


    Meditación de la amistad:

    https://soundcloud.com/co_amaya/meditacion-de-la-amistad


    Práctica diaria de mindfulness de 5 minutos:

    https://soundcloud.com/co_amaya/practica-diaria-mindfulness-amayaco


    Adicionalmente si quieres aprender más sobre este tipo de prácticas puedes ir a la siguiente sección de esta guía: 9 ejercicios para desarrollar la autoconsciencia. 


    Y también puedes escuchar el episodio de nuestro podcast: Liderazgo, mindfulness e inteligencia emocional

    Técnica 10: Usa técnicas de meditación y mindfulness. 


    Las prácticas de meditación y mindfulness te pueden ayudar en el desarrollo de tus habilidades sociales.


    Por ejemplo, te ayudan a fortalecer tu capacidad para escuchar activamente y mostrar empatía.


    Incluso, investigadores de las Universidades de California, Minnesota y Louisiana, que estudiaron el efecto de las prácticas de mindfulness sobre la empatía y la escucha activa, sugieren que las prácticas de mindfulness pueden ayudarte a mejorar la calidad de tus relaciones.


    Especialmente hay una práctica de meditación y mindfulness que trabaja la empatía y compasión.


    Esta práctica ha recibido distintos nombres: meditación metta, meditación de bondad amorosa (Loving-kindness en inglés), o meditación de la amistad (Befriending en inglés).


    Como lo explica Goleman, esta meditación, así como las prácticas de mindfulness en las que extiendes compasión a los demás, pueden ayudarte a fortalecer tu empatía y convertirte en mejor oyente.

    Ejercicio 3:


    Otro ejercicio que puedes realizar, para incrementar tu flexibilidad, es reflexionar con preguntas poderosas cuando sientas que estás adoptando una posición rígida o arrogante.


    La idea del ejercicio es recordar que la forma en que te ves a ti, a los demás o a las situaciones, puede no ser correcta. 


    Que te abras a cambiar de opinión.


    Por ejemplo, puedes hacer el ejercicio cuando pienses que tu manera de pensar o actuar es la correcta y que las demás personas están equivocadas.


    O cuando sientas enojo o frustración con una persona o situación.


    En estas situaciones puedes reflexionar con las siguientes preguntas poderosas:


    • ¿Cuáles son las suposiciones o juicios que estoy realizando?

    • ¿Puedo estar 100% seguro/a de que lo que estoy pensando es verdad? ¿O existen otras formas de interpretar la situación?

    • ¿Qué otras formas de pensar o actuar también son válidas?

    • ¿De qué forma lo opuesto a lo que estoy pensando también puede ser correcto?

    • ¿De qué forma lo opuesto a lo que creo que se debería hacer también puede ser correcto?

    Ejercicio 2:


    Tanto en tu vida personal como laboral, puedes pedirle a otras personas ideas o consejos.


    Este ejercicio lo puedes hacer antes de decidir cómo realizar una actividad o antes de definir una estrategia o plan de acción.


    Por ejemplo, puedes preguntarle a tus hijos cómo pueden mejorar sus calificaciones.


    O puedes realizar con tu equipo una lluvia de ideas para identificar qué estrategias puedes implementar para alcanzar las metas.


    Este ejercicio te ayuda a desarrollar una cualidad muy importante para ser flexible que es la humildad.


    En una de mis columnas en Revista Forbes, explicaba que los grandes líderes no están dominados por su ego, sino que poseen una fuerte autoconfianza, y esta seguridad les permite ser humildes.


    Les permite reconocer que no tienen todas las respuestas y que existen diferentes formas de pensar y actuar que son válidas.


    Esta humildad les permite hacer preguntas poderosas para comprender el punto de vista de sus colaboradores y escuchar activamente con curiosidad y apertura.

    Técnica 11: Incrementa tu flexibilidad. 

    Cuando desarrollas la flexibilidad es más fácil para ti escuchar activamente, mostrar empatía, comunicarte con asertividad y manejar los conflictos de forma constructiva.


    Algunos de los ejercicios que puedes realizar para ser más flexible son:


    Ejercicio 1:


    Busca oportunidades para conversar con personas que piensan diferente.

    Personas que tienen opiniones distintas a la tuya.


    Para que el ejercicio funcione, puedes preguntarles cuál es su opinión sobre un tema en el que crees que su opinión es diferente a la tuya.


    Limítate a escuchar activamente, sin interrumpir, sin juzgar, y sin dar tu opinión.


    Deja a un lado la necesidad de ganar argumentos, o la necesidad de defender tu punto de vista.


    El ejercicio no es para demostrarle a la otra persona que está equivocada y que tú tienes la razón. 


    El ejercicio es para que puedas escuchar y comprender otros puntos de vista.


    Y cuando la persona haya terminado de hablar puedes parafrasear.


    También puedes hacer una pregunta poderosa para que la persona siga profundizando, y que te permita entender más a fondo cómo piensa y siente.


    Como lo explicaba Sara Canaday a CNN, si solo te rodeas de personas que piensan como tú, no estás aprendiendo a estar abierto a perspectivas diferentes.

    Seligman desarrolló un método que puedes usar para adoptar una posición más positiva y resiliente, al que le dio el nombre de ABCDE.


    Veamos cómo lo puedes usar siguiendo los siguientes pasos:


    Paso A: Adversidad.


    Identifica y describe cuál es la adversidad, es decir esa situación adversa que consideras un problema.


    Por ejemplo: Tuviste una discusión con un miembro de tu equipo y la situación entre ustedes es tensionante.


    Paso B: Creencias (Beliefs en inglés).


    Escribe cuál es tu interpretación de la situación.


    La idea es que identifiques las creencias, juicios o suposiciones en tu mente.

    Observa tus pensamientos y escribe honestamente lo que estás pensando sobre la situación.


    Por ejemplo: “Mi colaborador no me respeta y siempre me lleva la contraria”.


    Paso C: Consecuencias.


    Piensa y escribe cuáles son las consecuencias de pensar así.

    En otras palabras, cómo te sientes y cómo actúas cuando crees que tus creencias son la verdad absoluta.


    Por ejemplo: “Cuando pienso así, me siento enojada con mi colaborador, me pongo a la defensiva y ataco sus ideas”.


    Paso D: Disputa.


    Disputa o cuestiona las creencias que identificaste en el paso B.


    Piensa en otras formas diferentes en las que podrías interpretar la situación.


    Por ejemplo: “Mi colaborador no estuvo de acuerdo porque tuvo una experiencia diferente a la mía. No es un ataque personal hacia mí”.


    O piensa en otras situaciones reales que demuestren que tu creencia no es 100% verdad.


    Por ejemplo, puedes recordar otros momentos donde tu colaborador demostró que te respetaba o en los que sí estuvo de acuerdo contigo.


    Y basado en la evidencia, puedes cuestionar tus creencias, ampliar tu perspectiva y pensar cuál es otra forma más positiva de ver la situación.


    Paso E: Energizarte.


    Después de encontrar una forma más positiva de pensar, observa cómo esta nueva perspectiva te hace sentir y piensa en cómo puedes hacer frente a la situación adversa.


    Por ejemplo: “Veo que mi colaborador y yo sí nos hemos comunicado con respeto en otras situaciones y hemos llegado a acuerdos, entonces creo que también podemos solucionar esta situación”.


     Si quieres aprender más estrategias para ser resiliente puedes ver nuestro video: Liderazgo y adversidad: El secreto y 3 estrategias para ser un líder resiliente

    Si quieres aprender más sobre cada uno de los puntos anteriores, y más técnicas para automotivarte puedes revisar la sección de esta guía: 11 técnicas de Automotivación. 


    Método para ser más resiliente:


    Adicionalmente, un método que puedes utilizar para adoptar una postura resiliente y positiva es el método de Martin E.P. Seligman


    Durante 15 años de estudio Seligman y sus colegas descubrieron que las personas resilientes son optimistas, que no se rinden y que interpretan los contratiempos o recaídas como situaciones temporales, locales (específicas) y cambiantes. 

    Técnica 12: Adopta una actitud automotivante y resiliente que inspira.


    Si adoptas una posición negativa frente a la vida, de víctima o de queja, es poco probable que las personas quieran escucharte.


    Porque los demás no querrán acercarse a ti para sentirse peor, sino para que aportes a sus vidas.


    Para que al relacionarse contigo puedan sentir emociones agradables.


    Por eso, va a ser más fácil para ti mantener relaciones significativas si eres una persona automotivada que inspira a los demás.


    Si incrementas tus niveles de automotivación.


    ¿Qué significa ser una persona automotivada que inspira?


    Significa ser alguien resiliente que en vez de centrarse en los problemas, le ayuda a otros a ver oportunidades.


    Una persona con una visión positiva de la vida, que motiva con sus palabras, y que usa un lenguaje apreciativo para empoderar a otros, reconociendo los logros, avances y cualidades de los demás.


    Significa ser una persona empoderada que en vez de adoptar la posición de víctima y quejarse, cree en el poder que tenemos para mejorar nuestras situaciones y conseguir nuestros objetivos.


    Ser una persona automotivada también significa ser ejemplo de alguien que logra lo que se propone e inspira con sus acciones y resultados. 


    ¿Cómo convertirte en una persona automotivada?


    • Encuentra un propósito detrás de las adversidades, una razón para seguir adelante, una misión en la vida, algo que le dé sentido a los momentos difíciles, o incluso un propósito sagrado.  


    • Adopta una mentalidad de crecimiento, una mentalidad automotivante que te permita conectarte con el agradecimiento y ver las oportunidades, las bendiciones y los aspectos positivos de la vida.


    • Cultiva una perspectiva útil, positiva y realista. Desafía los pensamientos que te bajan la moral y encuentra formas de ver las cosas que sean más útiles y que te conecten con emociones que te empoderen y motiven. 


    • Aprende a gestionar tus emociones, para transmitir emociones que generen un impacto positivo en los demás. 


    • Gestiona tu energía manteniendo en tu rutina actividades que te permiten renovarte y recargarte. 


    • Aprende a reconocer en ti, y en los demás, cualidades positivas, fortalezas, avances y logros.

    En cualquiera de los casos anteriores, aprovecha los momentos en lo que compartes con estas personas y realiza preguntas poderosas y empáticas que te permitan conocer aspectos nuevos de sus vidas.


    Recuerda que estas situaciones son oportunidades para escuchar activamente, mostrar empatía, y usar un lenguaje apreciativo.


    También son oportunidades para ganarte la confianza de otros siendo auténtico/a.


    Entre más te abras a compartir quién eres y qué sucede en tu vida, los demás sentirán más confianza para hacer lo mismo.

    Y si sientes miedo o ansiedad al hablar con personas nuevas, puedes usar la técnica 1: “Gestiona tus emociones”.


    Además de generar nuevas conexiones, también puedes buscar situaciones para fortalecer tu conexión con las personas que ya conoces.


    Pueden ser personas que veas regularmente y con quienes no hayas conversado en profundidad, como vecinos o compañeros de trabajo.


    Aprovecha los momentos en que te encuentras con estas personas para conversar con ellas.


    Y también pueden ser personas con quienes ya tienes una relación, a quienes les puedes proponer ir a tomarse un café.

    En tu vida personal sucede lo mismo, entre mayor es tu conexión con las personas, más profundas, reales y significativas son tus relaciones.

    Un ejercicio que puedes realizar es buscar oportunidades para conocer personas nuevas, para construir nuevas conexiones.

    Como lo sugiere un artículo publicado por el New York Times, unas de las formas en la que puedes desarrollar tus habilidades sociales es haciendo nuevas amistades en tu vida adulta, e iniciando conversaciones con personas que no conoces o con quienes nunca has hablado.

    Por ejemplo, puedes apuntarte a un voluntariado, ir al gimnasio, o tomar una clase de algo que quieras aprender.

    También puedes unirte a un grupo que realice actividades que te gusten como un grupo de lectura, de caminatas, de práctica de idiomas, etc.

    Todos estos espacios son oportunidades para iniciar conversaciones con personas nuevas, que puedes ver regularmente y con quienes poco a poco puedes ir fortaleciendo una conexión y relación.

    Como lo explica un artículo de Business Insider es útil que busques actividades donde encuentres a las mismas personas regularmente.

    Técnica 13: Busca oportunidades para generar conexión.


    Para ganarte la confianza de los demás, y mantener relaciones significativas en el plano personal y laboral, necesitas conectar con las personas.


    Las investigaciones de Gallup demuestran que tener una fuerte conexión con las personas con quienes trabajas es uno de los aspectos que genera un alto compromiso y que produce resultados positivos, como por ejemplo una mayor productividad, productos de mejor calidad y una mayor rentabilidad.

    Técnica 14: Fortalece tu autoconfianza.


    Algo que he observado miles de veces, trabajando como coach con distintos tipos de clientes, es que las inseguridades y la falta de autoconfianza muchas veces afectan la capacidad de las personas para relacionarse efectivamente.


    Y la inseguridad puede verse de diferentes formas.


    Por ejemplo, algunas personas cuando se sienten inseguras tratan de ser el centro de atención, ganar argumentos, o demostrar que tienen la razón y que los demás están equivocados.


    Otras tratan de infundir miedo y mostrarse fuertes y duras.


    Algunas personas interactúan poco y mantienen distancia.


    Y también están las que evitan interactuar, hablar de sí mismas o compartir sus ideas, y por el contrario se quedan calladas.


    Estos son solo algunos ejemplos de muchísimas situaciones en las que la inseguridad le impide a las personas mostrar empatía, escuchar activamente, comunicarse con asertividad, manejar el conflicto constructivamente o construir relaciones significativas. 


    Entonces, si sientes que tus miedos e inseguridades están afectando tu capacidad de gestionar tus relaciones y conectar con las personas, algo que puedes hacer es fortalecer tu autoconfianza.


    Algunas de las estrategias que puedes usar para fortalecer tu autoconfianza son:


    • Sal del perfeccionismo y háblate con amabilidad y empatía, especialmente cuando cometas errores.

    • No te compares con los demás. Cada cual tiene fortalezas diferentes y logros distintos. Más bien aprecia tus fortalezas y logros.

    • Haz un listado de tus cualidades, avances y logros. Si necesitas ayuda puedes pedirle a tus seres queridos que te digan qué cualidades ven en ti.


    • Identifica y cambia las creencias que te generan inseguridad. Si necesitas ayuda puedes trabajar con una coach certificada.


    • Realiza acciones pequeñas que te permitan avanzar paso a paso hacia tus objetivos y demostrarte que puedes lograr lo que te propones


    Si quieres saber cómo aplicar estas y otras estrategias para mejorar tu autoconfianza, visita las secciones de esta guía: 


    • 10 técnicas para fortalecer la autoconfianza. 


    • 11 estrategias para fortalecer la autoestima.

    Los coaches certificados nos hemos formado para ayudarte a desarrollar tus habilidades.


    Si quieres saber más sobre cómo te puede ayudar un proceso de coaching ejecutivo y cómo elegir una coach certificada puedes revisar:  Qué hace un coach.


    Y más importante aún:  Consejos a la hora de contratar un coach.


    Adicionalmente, trabajar en el desarrollo de tus habilidades sociales, es trabajar en tu autoliderazgo, y una forma de desarrollar tus habilidades es a través de cursos que te permitan trabajar en tu crecimiento.


    Por eso, te invito a tomar nuestro Curso Gratuito para Desarrollar tu Liderazgo.


    Después de trabajar por muchos años como coach apoyando a miles de profesionales, líderes y equipos, creamos este curso, para que muchas personas se beneficien de mis aprendizajes. 


    Accede a nuestro curso gratuito:

    Harvard Business Review también sugiere que trabajes con un coach certificado ya que los coaches podemos detectar sutilezas en tu comportamiento de las que quizás no eres consciente y ayudarte a identificar y transformar eso que te impide comunicarte y relacionarte de forma efectiva con otros.

    Técnica 15: Obtén retroalimentación y guía.


    Todos tenemos puntos ciegos, por eso pedir retroalimentación a otros es una estrategia que puedes usar para incrementar tu autoconsciencia e identificar en qué nivel de desarrollo se encuentran tus habilidades sociales.


    Puedes pedir retroalimentación a tu jefe, compañeros, colaboradores y seres queridos.


    A veces las personas tienen miedo de decirte la verdad y que esto afecte tu relación con ellas.


    Para evitar que esto suceda puedes usar evaluaciones en las que puedan darte retroalimentación de forma anónima.


    También puedes usar como modelo a algún familiar, amigo o persona en tu trabajo que haya desarrollado las habilidades sociales que tú quieres desarrollar.


    Esta persona puede servirte como ejemplo. Obsérvala y pídele consejos y guía.


    También puedes trabajar con un mentor o con una coach certificada, que te de retroalimentación y con quien puedas practicar.


    De acuerdo con Daniel Goleman el ingrediente clave que necesitas es el ojo entrenado de un coach experto. 


    Lo mismo encontró la investigación de Anders Ericsson quien se dedicó a investigar qué hace a las personas las número 1 en aquello que realizan.


    Ericsson descubrió que el secreto para mejorar cualquier habilidad es practicar con un coach que te guíe y te ayude a descubrir qué necesitas mejorar y cómo hacerlo.

    Escrito por Melanie Amaya. 

    Executive Coach y CEO de Amayaco

    Por último, te invito a que trabajes en tu crecimiento interior y espiritual.


    A que te conectes con la energía de amor y sabiduría que habita en ti, y la saques a la luz. 


    Porque cuando generas espacios para conectarte con tu dimensión espiritual, encuentras paz y empoderamiento en tu interior.


    Cuando buscas convertirte en lo mejor de ti, en tu Ser más elevado,
    mejoran tus relaciones, resultados y liderazgo, y dejas una huella positiva en el mundo.