Cómo mostrar empatía

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Habilidades gerenciales - los nuevos habilidades que necesitan los líderes hoy en dia

Si lo deseas, puedes dar clic en cualquiera de las siguientes secciones, para ir directamente a la técnica o al tema que más te interese:

  • Qué es la empatía.
  • Tipos de empatía.
  • Qué es la compasión.
  • Por qué son importantes la empatía y la compasión.
  • Para qué sirven la empatía y la compasión en el liderazgo.
  • Características de las personas empáticas y compasivas.
  • Qué te impide mostrar empatía y compasión.
  • Cómo mostrar empatía: 17 técnicas para mostrar empatía y compasión.
  • Técnica 1: Acepta la no perfección.
  • Técnica 2: Cuestiona tus suposiciones. 
  • Técnica 3: Haz preguntas poderosas que te permitan comprender al otro.
  • Técnica 4: Escucha con empatía. 
  • Técnica 5: Crea rapport.
  • Técnica 6: Identifica y comparte emociones.
  • Técnica 7: Imagina que eres el otro.
  • Técnica 8: Usa un lenguaje apreciativo. 
  • Técnica 9: Da retroalimentación empática y asertiva.
  • Técnica 10: Valida las emociones, perspectivas y necesidades de los demás. 
  • Técnica 11: Sé consciente de tus emociones y gestiónalas. 
  • Técnica 12: Conéctate con lo mejor de ti.
  • Técnica 13: Salte del juicio y la defensividad.
  • Técnica 14: Meditación y mindfulness.
  • Técnica 15: Desea el bienestar del otro. 
  • Técnica 16: Alivia el sufrimiento de los demás.
  • Técnica 17: Coaching.

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Hola, hoy vas a aprender 17 técnicas para mostrar empatía y compasión que te ayudarán en tu vida personal, profesional y liderazgo.


Varios estudios demuestran que la empatía y la compasión mejoran tus capacidades para manejar el estrés, comunicarte, relacionarte y ganarte la confianza, colaboración y lealtad de los demás.


Por ejemplo, investigaciones presentadas en Harvard Business Review revelan que los líderes que responden con compasión ante los errores de sus colaboradores obtienen mejores resultados que los jefes que reprenden a sus equipos.


Entonces, como la empatía y la compasión son habilidades fundamentales para tu vida personal, laboral y para el liderazgo, en esta guía vas a aprender cómo mostrar empatía con técnicas poderosas y ejemplos prácticos que puedes aplicar desde ya.


Si lo deseas, puedes dar clic en cualquiera de las siguientes secciones, para ir directamente a la técnica o tema que más te interese: 



Cómo mostrar empatía: 17 técnicas para mostrar empatía y compasión.

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Adicionalmente, si deseas ver un resumen de los puntos más importantes de esta guía, puedes ver nuestro video Inteligencia Emocional: Qué es y cómo desarrollarla:

De acuerdo con estudios realizados en el campo de la neurociencia, por Giacomo Rizzolatti y otros científicos, tu capacidad para sentir las emociones de los demás parece estar íntimamente ligada al funcionamiento de las neuronas espejo en tu cerebro.


Tu cerebro posee neuronas espejo que se especializan en comprender no solo las acciones de los demás, sino también sus intenciones, el significado de sus comportamientos y sus emociones.


Por ejemplo, cuando ves a una persona sintiendo angustia, las neuronas espejo en tu cerebro simulan su angustia y automáticamente sientes empatía porque sientes lo que la otra persona está sintiendo.


Como lo explica Rizzolatti, las personas más empáticas son personas que poseen sistemas de neuronas espejo más activos.


Somos criaturas sociales. Nuestra supervivencia depende de la comprensión de las acciones, intenciones y emociones de los demás. 


Y las neuronas espejo nos permiten captar lo que sucede en la mente de los demás, pero no a través del razonamiento conceptual, sino a través de la simulación directa. Es decir, sintiendo, no pensando.

Porque cuando entiendes cómo piensan y cómo se sienten los demás, también puedes comprender por qué se comportan de la forma en que lo hacen.


Y, al entender a las personas, eres capaz de mostrar empatía.


Por eso, para mostrar empatía necesitas querer comprender a los demás; abrirte a entenderlos, y responder de forma adecuada a sus emociones.


Como lo explica la Universidad de Navarra la empatía es la capacidad de experimentar los sentimientos e ideas de otra persona, de ponerse uno en el lugar del otro y de comprender a las personas.

Qué es la empatía.


La empatía es tu capacidad para sentir y reconocer los sentimientos de las demás personas.


Es tu habilidad para comprender cómo se sienten, cómo piensan y qué necesitan los demás, y responder de forma apropiada.


Es una habilidad de inteligencia emocional que es fundamental para el desarrollo de tus habilidades sociales y para gestionar tus relaciones de forma efectiva. 


De acuerdo con Daniel Goleman,  autor del best seller Inteligencia Emocional, la empatía es la capacidad de sentir las emociones de otra persona o de un grupo. 


Según la Universidad del Estado de Michigan la empatía es escuchar para reconocer sentimientos y tener la voluntad de comprender a las demás personas.




Tipos de empatía:


Los neurocientíficos han identificado diferentes secciones del cerebro involucradas en dos tipos distintos de empatía: 


La empatía cognitiva y la empatía emocional. 


Con la empatía cognitiva podemos comprender la perspectiva de otra persona.


Con la empatía emocional
captamos los sentimientos de otra persona a través de señales verbales y no verbales, y experimentamos lo que está sintiendo.

Ambos tipos de empatía son importantes porque para mostrar empatía necesitas comprender la forma en que las personas piensan, sentir sus emociones y entender sus necesidades.


Como lo señala un artículo del New York Times, cuando comprendes otras perspectivas (empatía cognitiva) y lees los sentimientos de otra persona (empatía emocional), puedes comunicarte de forma eficaz.



Como muy bien lo explica el Centro de Investigación y Educación sobre la Compasión de la Universidad de Stanford, la compasión es:


  • La cualidad más noble del corazón humano.

  • Una respuesta al dolor, la tristeza y la angustia, en la que respondes con amabilidad, empatía, generosidad y aceptación.

  • El sentimiento que surge al presenciar el sufrimiento de otro y que te motiva a ayudarlo.

  • Notar el sufrimiento de otra persona, sentir empatía, desear aliviar su malestar, y actuar de una manera que ayude a aliviar su sufrimiento.

Qué es la compasión.

Si la empatía es sentir las emociones de otra persona y comprenderla, la compasión es sentir un deseo genuino por su bienestar y hacer algo para ayudarla.


La compasión es empatía que se convierte en acción.


Es activamente hacer algo para aliviar el sufrimiento de las demás personas.


Como lo explica Thupten Jinpa, del Centro de Investigación y Educación sobre la Compasión de la Universidad de Stanford, la compasión es un sentimiento de preocupación que surge cuando nos enfrentamos con el sufrimiento de otra persona y nos sentimos motivados para aliviar ese sufrimiento. 


Sufrimiento puede ser cualquier tipo de emoción que genera malestar como dolor, preocupación, miedo, ansiedad, enojo, frustración, etc.


Desafortunadamente muchas personas tienen un concepto equivocado de lo que significa la compasión hacia uno mismo y hacia los demás.


La compasión no es sentir lástima, ni verte a ti, ni a los demás, como débiles.


No es pasividad, ni resignación.


Y tampoco es excusar comportamientos dañinos, dejar de poner límites sanos, o permitir que los demás te lastimen. 


La compasión es pasar de una posición de juez, en la que te juzgas a ti y a los demás, a una posición de humildad en la que puedes comprender el sufrimiento o la dificultad detrás de tus errores y de las equivocaciones de otros.


Es desear el bienestar de las demás personas y hacer algo para mejorar su bienestar.

Por eso, los líderes transformacionales son líderes empáticos.


Al igual que lo explica Entrepreneur, la empatía te ayuda a aumentar tus ventas y también impacta positivamente tu productividad y capacidad de innovación.


Además cuando muestras empatía en el trabajo puedes comprender mejor a las personas y aumenta tu capacidad de influir y de trabajar en equipo.


Y más importante aún, eres alguien que genera un impacto positivo en su entorno, que es lo que hace un buen líder.

Como lo explica un artículo de Forbes Magazine, la empatía te permite predecir el efecto que tendrán tus decisiones y acciones en las personas. 


También te permite liderar y desarrollar equipos porque te ayuda a inspirar y ganarte la lealtad de las personas.  


Además te ayuda a negociar y vender porque puedes captar lo que las personas desean.

Por qué son importantes la empatía y la compasión.


Son muchísimos los beneficios de la empatía y la compasión en tu vida personal y laboral.


La empatía y la compasión son fundamentales si quieres construir y mantener relaciones satisfactorias porque te ayudan a conectar con los demás.


Para conectar con otras personas necesitas tratarlas con comprensión y ponerte en sus zapatos.


Y también necesitas demostrar un interés genuino por su bienestar y ayudarlas.


Como lo demuestra la investigación de Ed Diener y Martin Seligman, conectarte con los demás de una manera significativa te ayuda a disfrutar de una mejor salud mental y física.


Además te ayuda a recuperarte más rápidamente de la enfermedad.


De hecho, las investigaciones muestran que, cuando sientes empatía, los vínculos que creas con los demás te ayudan a desarrollar mecanismos saludables para afrontar el estrés.


Por ejemplo, el estudio de Michael Poulin de la Universidad de Buffalo, sugieren que un estilo de vida compasivo puede mejorar la longevidad, ya que la compasión actúa como un amortiguador contra el estrés. 


Otros estudios demuestran que la empatía promueve habilidades que nos ayudan a manejar el estrés, ya que podemos regular nuestras emociones y relacionarnos mejor con los demás de manera positiva.


Por eso, la empatía y la compasión son fundamentales para el desarrollo de otras habilidades sociales como tus capacidades para escuchar activamente, gestionar tus emociones, ser flexible y adaptarte, y comunicarte asertivamente, entre otras.


Especialmente cuando sientes enojo o frustración por algo que hizo otra persona, la empatía es clave para solucionar los conflictos de forma constructiva.


También hay estudios que demuestran que la empatía te ayuda a establecer y mantener amistades, aumenta la satisfacción en tus relaciones íntimas y mejora la calidad de tus relaciones familiares.


Además, la empatía te ayuda a ampliar tu perspectiva; a conectarte con emociones positivas que te generan sensaciones de bienestar, y a disminuir la ansiedad y el miedo, así como la frustración y el enojo. 


Otras investigaciones demuestran que, en el ámbito laboral, la compasión te permite generar confianza y conexiones de mutua reciprocidad; impactar positivamente la cultura, el desempeño y el sentido de pertenencia, y te ayuda a manejar mejor la presión, reducir la ansiedad y ser más resistente al estrés laboral y al agotamiento.

De igual forma, los estudios de Jonathan Haidt, de la Universidad de Nueva York, muestran que las personas son más leales a los líderes que muestran compasión.


Y las investigaciones de Richard Boyatzis y sus colegas también muestran que las personas confían más en los líderes compasivos.


Lo cual es fundamental ya que la confianza es el corazón del liderazgo y de los equipos de alto desempeño.


Porque las personas solo te van a reconocer como líder si confían en ti. 


Solo puedes influir, ganarte el respeto de los demás, lograr que te escuchen y que sigan tus ideas, cuando te has ganado su confianza.


Además, para poder influir necesitas comprender a las personas, saber leer a tu equipo y detectar lo que tus colaboradores sienten, piensan y necesitan.


Como lo señala la Escuela de Negocios de Harvard, los líderes que se esfuerzan por comprender los sentimientos y perspectivas de sus colegas pueden comunicarse y colaborar de manera más eficaz con sus compañeros.


Los estudios de DDI también reportan que los líderes empáticos se desempeñan mejor a la hora de hacer coaching, lograr el compromiso de los demás y tomar decisiones.  


De hecho, la empatía es una de las habilidades de coaching para líderes más importantes y es fundamental para ser un líder coach.


A su vez, Daniel Goleman explica que la empatía es clave para un liderazgo efectivo, ya que le permite a los líderes comprender las perspectivas de las personas con quienes trabajan.


Goleman también señala que la compasión, entendida como preocuparse por el bienestar de otras personas y tomar acción para mejorar su bienestar, es un sello distintivo del liderazgo sobresaliente.


Son muchos los beneficios de un liderazgo empático y compasivo, que van desde disminución del estrés y retención del talento clave, hasta mejoras en las ventas, el desempeño y la productividad.


Por ejemplo, según la investigación de la consultora británica The Empathy Business, en la que se analizó la cultura de las 170 empresas con mejores índices financieros, las empresas que obtuvieron un mayor rendimiento también encabezan la lista de las empresas más empáticas.

Además los líderes que tratan a sus colaboradores con empatía son percibidos como líderes respetuosos.


Los resultados de una investigación de la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos, revelaron que el 72% de las personas calificaron el trato respetuoso como el factor principal que produce satisfacción laboral.


De hecho, uno de los trabajos principales de los líderes es inspirar a sus equipos y mantener ambientes laborales respetuosos, sanos, positivos y productivos.


Y la empatía y la compasión permiten que esto sea posible, ya que ayudan a levantar la moral en momentos de dificultad y estrés, permitiendo que el equipo se conecte con emociones positivas.


Como lo indican los resultados de una investigación, de la Escuela de Administración de Yale, los estados de ánimo son muy contagiosos en un equipo.


Por eso los líderes empáticos y compasivos ayudan a sus equipos a conectarse con estados de ánimo que permiten mantener un alto desempeño.


Es decir, que la empatía y la compasión también tienen un efecto positivo en los resultados.


Tal como lo señalan investigaciones presentadas en Harvard Business Review, los líderes que responden con compasión ante los errores de sus colaboradores obtienen mejores resultados que los jefes que reprenden a sus equipos.

Diversos estudios muestran los resultados positivos que obtienen los líderes empáticos y compasivos.


Por ejemplo, las investigaciones muestran que los líderes empáticos y compasivos contribuyen al empoderamiento y la productividad de sus colaboradores.


Y también ayudan a generar en sus colaboradores sentimientos positivos hacia el trabajo, gratitud hacia los líderes, y deseos de colaboración dentro de los equipos.


Los investigadores del Center for Creative Leadership estudiaron a más de 6.700 líderes de 38 países y encontraron que la empatía está relacionada positivamente con el desempeño laboral.


Descubrieron que los gerentes que fueron percibidos como empáticos, obtuvieron calificaciones más altas en su desempeño cuando fueron evaluados por sus jefes.

Para qué sirven la empatía y la compasión en el liderazgo.

Test de empatía y compasión:


Lee cada afirmación que encuentras a continuación y responde sí o no a cada una de ellas.


Una persona que muestra empatía y compasión es alguien que responde “sí” a la mayoría de las afirmaciones.


Es decir, alguien que la mayoría del tiempo se comporta de la siguiente manera:



  • Percibo las emociones de las personas, comunico lo que siento con respeto y verifico si mi percepción es correcta.

  • Me conmueve el malestar de los demás y hago algo para ayudarlos a aliviar su malestar.

  • Me intereso genuinamente por el bienestar de las personas, deseo su bienestar y las ayudo a sentirse mejor. 

  • Escucho activamente a las personas, sin interrumpirlas y sin juzgarlas, poniendo atención a su lenguaje no verbal y a su lenguaje paraverbal.

  • Me comunico de forma amable y respetuosa sin usar adjetivos que descalifican a las personas.

  • Cuando el comportamiento de otra persona me molesta, o cuando se equivoca, no juzgo, ni saco conclusiones, por el contrario hago preguntas para entender qué sucedió y cómo se siente la otra persona.

  • Me interesa comprender por qué las personas sienten y piensan de la forma en que lo hacen y hago preguntas para comprender cómo se sienten, qué piensan y qué necesitan. 

  • Puedo comprender las situaciones no solo desde mi punto de vista, sino también desde la perspectiva de otros.

  • Cuando otras personas manifiestan su malestar, yo puedo comprender sus sentimientos, así yo sienta diferente.

  • Cuando tomo decisiones y me comunico, tengo en cuenta cómo mis acciones impactan a las demás personas.

  • Soy flexible y puedo disculpar a otros cuando se equivocan.

  • Cuando los demás se equivocan, además de ver sus errores, también puedo reconocer sus contribuciones positivas y sentir gratitud por estas.

  • Soy consciente de mis emociones y estoy en conexión con ellas.

  • Soy amable conmigo cuando me equivoco.

  • Trato a los demás con calidez, amabilidad, aprecio, afecto y gratitud.

  • Me siento conectado/a con los demás y parte de un todo.

Si quieres saber si estás relacionándote con empatía y compasión, puedes usar las siguientes afirmaciones para autoevaluarte.

Características de las personas empáticas y compasivas.

Existen diferentes comportamientos que te impiden mostrar empatía y compasión.


Algunos de ellos son:


  • No cuestionas si la forma en que te percibes a ti o a los demás es la correcta. Por el contrario asumes, juzgas y sacas conclusiones sin validar si tu percepción es correcta.


  • Adoptas una posición arrogante en la que crees que tu forma de pensar o actuar es la correcta y que los demás están equivocados.


  • No inviertes tiempo en ayudar a las personas que te rodean cuando experimentan malestar.


  • Evitas estar en contacto con tus emociones y las emociones de otros. 


  • Cuando las personas te hablan, las interrumpes, las juzgas, piensas en cómo refutar lo que dicen, o miras tu teléfono o computador mientras te hablan.



  • No creas espacios para conocer a las personas y entender que sucede en su vida y cómo se encuentran.


  • Invalidas los sentimientos y las opiniones de otras personas.


  • Se te dificulta gestionar tus emociones y por eso actúas y te comunicas en piloto automático cuando sientes miedo, preocupación, enojo, frustración o estrés, sin pensar cómo tu comportamiento afecta a otros.


  • Cuando otros se equivocan, o no cumplen con tus expectativas, por lo general actúas con enojo, frustración o resentimiento.


  • Interactúas con otros de forma fría y distante.


  • Te juzgas duramente cuando cometes errores.


  • Criticas a las demás personas.


  • Cuando las personas manifiestan sus emociones las juzgas como “demasiado sensibles”.


Si te identificascon algunos de los comportamientos anteriores, existe una oportunidad para mejorar tu habilidad de mostrar empatía y compasión.


La buena noticia es que puedes aplicar desde ya las siguientes técnicas y construir relaciones más empáticas y compasivas en tu vida laboral, personal y liderazgo.

Qué te impide mostrar empatía y compasión.

Si quieres entrenar tu capacidad de aceptación también puedes revisar la técnica: Acepta y actúa. 


Y la estrategia:  Salte del perfeccionismo saboteador.


Adicionalmente, si sientes que ser perfeccionista te impide tratarte con empatía cuando te equivocas, puede ser útil que fortalezcas tu autoconfianza y autoestima.


De ser así, puedes usar las siguientes técnicas y estrategias:


  • 11 estrategias para fortalecer la autoestima.

 


  • 10 técnicas para fortalecer la autoconfianza


Ejemplos de pensamientos que te pueden ayudar a conectarte con la empatía son:


  • Somos humanos y es normal equivocarnos.


  • Acepto que nadie es perfecto, todos estamos aprendiendo.


  • Cada cual hace lo mejor que puede y enfrenta sus propios desafíos y dificultades.


  • Me acepto como soy, con mi luz y mi sombra.


  • Acepto a los demás como son, con su luz y su sombra.

Por eso, para salir del juicio y el perfeccionismo, necesitas asumir una posición empática y compasiva cuando se cometen equivocaciones o cuando no se alcanzan tus estándares de perfección.

Una manera de hacerlo es recordándote que es normal y humano cometer errores. 


Ten presente que la expectativa de perfección no es una expectativa realista, que por el contrario te lleva a juzgarte a ti y a los demás.


Y cuando juzgas te alejas de la empatía y se produce desmotivación.


Algo más proactivo que puedes hacer es recordar que tanto tú como los demás están luchando por lograr sus objetivos y ser felices, al mismo tiempo que enfrentan sus propios desafíos y dificultades.


Y para ser realmente empático/a y compasivo/a con los demás, también es importante que lo seas contigo.


Kristin Neff, profesora del Departamento de Psicología Educativa de la Universidad de Texas en Austin, explica que la compasión implica aceptar esas facetas de nuestra personalidad (o de la personalidad de otros), de las que quizás no estamos satisfechos y mostrarnos amables ante los obstáculos, recordándonos que todos enfrentamos dificultades.


La aceptación no es una actitud pasiva de resignación o de permisividad.

Por el contrario, es una actitud proactiva en la que en vez de pelear con esos aspectos de nuestra personalidad, o de la personalidad de otros, que no nos gustan, podemos observar con curiosidad nuestros pensamientos y sentimientos de molestia sin juzgarlos.


Porque al adoptar una postura empática, y dejar el juicio a un lado, es mucho más fácil descubrir dónde están los obstáculos, aprender y encontrar estrategias que nos ayuden a mejorar.


La empatía es una fuerza mucho más poderosa para generar crecimiento, mientras que el juicio desmotiva.


Entonces, para salir de la postura perfeccionista, puedes seguir los siguientes pasos:


Paso 1:


Reconoce a tu juez interno cuando aparece.


Por ejemplo, en el momento en que veas que te estás juzgando a ti o a los demás, puedes decir mentalmente lo siguiente:


“Estoy notando que mi mente está juzgando”.



Paso 2:


Observa con curiosidad y sin juzgar los pensamientos de juicio y las emociones que los acompañan.


No pelees con tus pensamientos, ni emociones. Acéptalos y déjalos pasar.


Aceptarlos no significa que te deben gustar, sino que puedes verlos como algo pasajero y recordarte que tú no eres tus pensamientos ni emociones, sino que eres ese testigo que los observa aparecer y desaparecer.


Por ejemplo, puedes decir mentalmente lo siguiente:


“Estoy pensando que “somos unos idiotas por habernos equivocado” y ese pensamiento me hace sentir frustración”.



Paso 3:


Elige pensamientos que te conecten con la empatía y la compasión hacia ti y hacia los demás.


Por ejemplo: 


“Es humano cometer errores y lo podemos solucionar”.

Cómo mostrar empatía: 17 técnicas para mostrar empatía y compasión.


Técnica 1: Acepta la no perfección.


Cuando esperas perfección y tus expectativas no se cumplen, es posible que te juzgues a ti o a los demás y que sientas frustración.


Y cuando juzgas no puedes mostrar empatía, porque el juicio es lo contrario a la empatía.


Y sin empatía no puede surgir el deseo compasivo de ayudar a los demás.


En una de mis columnas en Forbes Magazine, explicaba que cuando juzgas se afecta la autoconfianza para conseguir objetivos.


Y cuando juzgas, culpas, criticas o acusas a los demás, las personas no se sienten valoradas ni comprendidas. De hecho pueden sentirse irrespetadas.


Además, si ocupas una posición de liderazgo y no tratas a tus colaboradores con empatía cuando cometen errores, puedes perder la lealtad de tus colaboradores y se afecta tu capacidad para inspirar, motivar a tu equipo e influir.


Porque cuando eres duro contigo y con los demás se afectan la autoconfianza y la autoestima. 


Obviamente que es importante reconocer errores, pedir disculpas si corresponde, y trabajar en ser mejores cada día.


Sin embargo, cuando juzgas y reprochas te quedas atrapado en la culpa y el castigo.

Técnica 3: Demuestra interés genuino.


También confiamos, y queremos mantener relaciones, con personas que demuestran que les interesa nuestro bienestar.


Y que lo demuestran con acciones.


Si tú sabes que de verdad le importas a otra persona, es más probable que confíes en ella.


Por eso, si quieres construir y mantener relaciones de calidad con otras personas necesitas demostrar con acciones que realmente te interesa su bienestar. 


Una de las investigaciones sobre liderazgo más importantes que ha realizado Google encontró que un buen líder es aquel que demuestra interés y preocupación por el éxito y el bienestar personal de sus colaboradores. 


Según esta investigación, los líderes que se conectaban con los demás, ayudándolos con sus proyectos, se ganaban el respeto y la confianza de sus pares. 


Otro estudio publicado en Harvard Business Review, reveló que los problemas de comunicación que impiden un liderazgo efectivo estaban causados por no tener tiempo para reunirse con los colaboradores; negarse a hablar con ellos, y no preguntarles sobre su vida personal, entre otras causas.


Existen varias formas en las que puedes demostrar un interés genuino por el bienestar de las personas, veamos algunos ejemplos aplicables a tu vida personal, laboral y liderazgo:


  • Demuestra interés por conocer a las personas dedicando tiempo a compartir con ellas. Cuando lo hagas, realiza preguntas que te permitan conocer sobre su vida personal.

  • Brinda apoyo y ayuda a las personas con sus objetivos, proyectos y desafíos laborales y personales.

  • Crea espacios dedicados a fortalecer las relaciones. Por ejemplo, con tu familia o amigos puedes organizar un viaje. Con tu equipo de trabajo puedes realizar actividades dedicadas a fortalecer las relaciones y conocerse más allá de lo laboral.

  • Has seguimiento. Si una persona te contó sobre una actividad importante, una presentación frente a un cliente, unos exámenes médicos, o el cumpleaños de un ser querido, ten presente la fecha para preguntarle cómo le fue.

  • Busca espacios para reunirte con las personas o conversar con ellas. Por ejemplo, puedes llamar a tus seres queridos mientras sales a caminar, o puedes usar el descanso de medio día para comer con tus colaboradores.



Si quieres saber más sobre cómo demostrar interés genuino por el bienestar de las personas visita nuestra guía de habilidades de liderazgo, y revisa la sección: #7: Construir relaciones significativas

Entonces, si deseas escuchar activamente puedes seguir los siguientes pasos:


Paso 1:


Lo primero que debes hacer es asegurarte de poner toda tu atención en la persona que te está hablando.


Para lograrlo mírala a los ojos, colócate frente a ella y deja de lado todo tipo de distracciones.


Hacer varias actividades al mismo tiempo te impide estar totalmente presente y generar conexión con las personas.


Deja de lado tu teléfono, computador o cualquier distracción para que logres escuchar activamente.


Según investigaciones realizadas por la Escuela de Medicina de Harvard, cuando dejamos de lado distracciones y prestamos total atención a la persona que tenemos enfrente, nuestra conexión puede ser tan poderosa que entrelaza nuestra biología con la de la otra persona.



Paso 2:


Además de escuchar las palabras de la otra persona, pon atención al contenido implícito de su mensaje.


Observa su cuerpo y pon atención a su lenguaje no verbal y paraverbal (tono de voz).


Y al hacerlo, trata de percibir sus emociones.



Paso 3: 


Evita interrumpir mientras la otra persona está hablando.


Incluso si la persona hace pausas para pensar, acompaña esas pausas con tu silencio, manteniendo tu atención enfocada en el otro.


Una vez la persona termine de expresarse, puedes tomarte un momento para recordar lo que te dijo, relacionar diferentes partes de su mensaje y reflexionar sobre lo que escuchaste.



Paso 4:


Cuando sea tu turno para hablar y hayas terminado de reflexionar y recordar puedes usar diferentes técnicas:


  • Hacer preguntas poderosas.
  • Mostrar empatía.
  • Parafrasear y solicitar aclaraciones.
  • Usar un lenguaje apreciativo.
  • Dar tu punto de vista usando una comunicación asertiva.

En las siguientes técnicas de esta guía encuentras cómo poner en práctica cada uno de estos 5 puntos.


Si quieres aprender sobre los diferentes niveles de escucha puedes visitar nuestra guía: LÍDER COACH: 11 técnicas que puedes aplicar HOY

De acuerdo con Daniel Goleman, autor del best seller Inteligencia Emocional, la capacidad de escuchar es clave para mantener relaciones efectivas.


Escuchar activamente también es una forma de demostrarle a las personas que te interesas por ellas y por saber qué sucede en sus vidas, qué piensan, sienten y necesitan.

Técnica 4: Escucha activamente.


Líder coach: Me gustaría conocer tu opinión sobre los desafíos que estás enfrentando en tu trabajo.


Colaboradora: Bueno, son varias cosas. Siento que tengo muchas cosas diferentes que hacer, visitar a los clientes, cargar los pedidos en el sistema, hacer un seguimiento de la labor de los vendedores y a veces siento que el tiempo no me da para hacer tantas cosas. Me gustaría tener más tiempo para crear estrategias, pero muchas veces se va el día resolviendo problemas.


Líder coach:  ¿Cómo te sientes ante esa situación que describes?


Colaboradora: Me siento abrumada y muchas veces impotente. Siento que no tengo el poder para implementar lo que quisiera.


Líder coach valida significados:  ¿Qué significa tener el poder para implementar lo que quisieras?


Colaboradora: Significa poder crear estrategias e implementarlas sin necesidad de pedir tantas autorizaciones. Como por ejemplo, poder dar descuentos o crear promociones para los clientes.


La líder coach parafraseaLo que estoy entendiendo es que te sientes abrumada con las múltiples responsabilidades de tu cargo, que sientes que inviertes mucho tiempo resolviendo problemas y que te gustaría tener más autonomía para crear e implementar estrategias. 
¿Es así?

Veamos un ejemplo en el que una buena líder coach está escuchando activamente a su colaboradora y, después de escuchar y realizar algunas preguntas poderosas, termina con un parafraseo:

Técnica 5: Parafrasea.


Parafrasear significa hacer un resumen de lo que escuchaste.


Cuando parafraseas no solo le demuestras a la otra persona que la escuchaste, sino que muestras interés genuino por escucharla.


Por eso, para que puedas hacer un buen parafraseo lo primero que debes hacer es escuchar activamente.


De esta forma, además de que haces un resumen, en el incluyes los puntos más importantes de lo que la otra persona dijo, también puedes relacionar diferentes partes de su mensaje.


Y una vez completes tu resumen, puedes terminar con una pregunta para validar si entendiste correctamente.

Como explica Goleman hacer buenas preguntas mejora las conexiones interpersonales. 


Cuando escuchas activamente puedes continuar la conversación con preguntas poderosas que indican que estás escuchando y que te interesa, y por lo tanto hacen que la otra persona se sienta escuchada. 


Estas son preguntas abiertas, que no se pueden responder con un simple sí o no y brindan oportunidades para aprender algo nuevo sobre la otra persona.


A continuación encuentras algunos ejemplos en los que puedes ver la diferencia entre preguntas que no son poderosas y preguntas que lo son:

Técnica 6: Realiza preguntas poderosas.


Como viste en el ejemplo anterior, existen cierto tipo de preguntas que ayudan a generar conversaciones significativas.


Este tipo de conversaciones hacen que las personas se sientan más conectadas contigo.


Entonces, para conversar de una forma en la que generes conexión con otros puedes usar preguntas poderosas.


Para que una pregunta sea poderosa debe invitar a la otra persona a reflexionar o profundizar.


En el ejemplo anterior el líder hizo la pregunta poderosa:


¿Qué significa tener el poder para implementar lo que quisieras?


Esta pregunta, además de solicitar una aclaración, invita a la otra persona a elaborar una idea de forma más profunda.


Las preguntas poderosas también te permiten crear conexión con los demás y demostrar interés, porque buscan entender los pensamientos, sentimientos y necesidades de los demás.


Como por ejemplo, la pregunta poderosa del ejemplo anterior:


¿Cómo te sientes ante esa situación que describes?


Otros ejemplos son:


  • ¿Cuál es tu opinión?
  • ¿Qué emociones estás sintiendo en esta situación?
  • ¿Qué necesitas para sentirte mejor?


Adicionalmente, las preguntas poderosas pueden invitar a los demás a pensar en ideas y posibilidades.


Y una de sus características más importantes, es que son preguntas abiertas.

Importante:

Como la empatía es la base de las habilidades sociales, y es fundamental para que puedas manejar efectivamente tus relaciones interpersonales, hemos desarrollado toda una sección con diferentes técnicas que puedes usar para mostrar empatía. 


Puedes acceder a ellas aquí: 17 técnicas y ejemplos para mostrar empatía y compasión.

Técnica 7: Muestra empatía.


Cuando sientes empatía sientes las emociones de las otras personas.


Pero no basta solo con sentirlas. Para generar conexión también necesitas expresar lo que sientes y mostrarle a la otra persona que la comprendes.


Veamos algunas acciones que te pueden ayudar a mostrar empatía:


1. Conéctate.


Lo primero que puedes hacer para percibir las emociones de las demás personas es conectarte con ellas.


Para esto necesitas traer tu mente al presente y colocar toda tu atención en la otra persona, mirándola, escuchándola activamente y abriéndote a percibir lo que siente.


2. Verbaliza tu percepción.


Una vez has escuchado activamente y la otra persona ha terminado de hablar, puedes expresar verbalmente lo que percibes.


Una forma efectiva de hacerlo es repitiendo las mismas palabras que usó la otra persona al expresar sus sentimientos. 


Por ejemplo, si la otra persona te dice que se siente preocupada, tú puedes decirle lo siguiente:


  • “Puedo sentir tu preocupación”.


O mejor aún puedes decirle:


  • “Puedo entender tu preocupación”.


Otra forma en la que puedes hacerlo es expresando de forma auténtica las emociones o sensaciones físicas que sentiste al escucharla.


Por ejemplo:


  • “Se me eriza la piel al escucharte”.


  • “Me duele verte triste. Lamento que te sientas así”.


  • “Me da la impresión de que te sientes frustrada ¿Es así?

3. Muestra interés.


Para mostrar interés puedes hacer preguntas poderosas, como por ejemplo:


  • ¿Cómo te sientes?


  • ¿Qué piensas sobre esta situación?


  • ¿Qué necesitas?


  • ¿Cómo te puedo ayudar?


4.  Muestra comprensión.


Después de escuchar activamente puedes validar los sentimientos de las personas usando frases en las que demuestras que comprendes cómo se sienten, por ejemplo:


  • Te entiendo.
  • Comprendo lo que dices.
  • Entiendo que te sientas así.
  • Es normal sentirse así.

Al usar el lenguaje apreciativo ten presente que este debe ser apropiado de acuerdo con el contexto.


Lenguaje apreciativo verbal:


  • Dar las gracias.


  • Reconocer las cualidades, habilidades o aspectos positivos de las demás personas.


  • Reconocer las contribuciones positivas de las personas y felicitarlas por sus avances y logros.


  • Expresar cariño.


  • Expresar admiración.


  • Palabras o frases de aprobación.

Ejemplos de lenguaje apreciativo.


Veamos algunos ejemplos de diferentes formas en las que puedes usar un lenguaje apreciativo en tus relaciones personales y laborales.


Lenguaje apreciativo no verbal:


  • Sonreír.


  • Usar un tono de voz amable.


  • Aplaudir.


  • Abrazar (cuando es apropiado).


  • Saludar afectuosamente (cuando es apropiado).


  • Asentir con tu cabeza.


  • Dar una palmada de felicitación en la espalda (cuando es apropiado).


  • Colocar tu mano en el hombro de la otra persona.


  • Chocar las manos (este gesto también es conocido como High Five o Dame esas Cinco).


  • Cerrar el puño dejando por fuera tu dedo pulgar estirado hacia arriba (este gesto también es conocido como Thumbs Up).

Esto es así porque el reconocimiento es una forma de lenguaje apreciativo verbal.


Es decir reconocer verbalmente los logros, aportes y cualidades de las demás personas. 


Otra encuesta que realizó IBM a más de 19.000 trabajadores en 26 países, de diversas industrias y en miles de organizaciones, reveló que el nivel de compromiso de los empleados que reciben reconocimiento es casi tres veces mayor que el nivel de compromiso de aquellos que no lo reciben. 


Adicionalmente, otro estudio publicado en American Behavioral Scientist también reveló que los gerentes que desarrollan equipos de alto desempeño usan el reconocimiento seis veces más que los equipos promedio.

Técnica 8: Usa un lenguaje apreciativo.


Cuando usas un lenguaje que muestra aprecio fortaleces tu relación con las demás personas, tanto en tu vida personal, como laboral.


En mi experiencia como coach, trabajando con miles de personas, líderes y equipos, he visto, una y otra vez, el poderoso efecto que tiene el lenguaje apreciativo.


De hecho, diversos estudios lo demuestran:


Fabio Sala descubrió en su investigación que los líderes que logran un alto desempeño hacen reír a sus colaboradores tres veces más a menudo, que los líderes que logran un desempeño medio. 


Esto se debe en parte a que existen un subconjunto de neuronas espejo cuyo único trabajo es detectar las sonrisas y las risas de otras personas, provocando sonrisas y risas a cambio. 


Por eso, un jefe que sonríe, se ríe y utiliza un tono de voz relajado pone esas neuronas a trabajar, provocando risas espontáneas y uniendo a su equipo en el proceso. 


Sonreír a otros es una forma de lenguaje apreciativo no verbal. Al igual que usar un tono de voz que muestra aprecio.


Por otro lado, la encuesta realizada por la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos y Globoforce demostró que el reconocimiento aumenta la felicidad en el trabajo; que influye en los resultados culturales y comerciales, y en los niveles de retención y satisfacción del personal.

Y si quieres aprender cómo comunicarte de forma asertiva, en nuestra guía de comunicación asertiva, encuentras TODO sobre comunicación asertiva.


Encuentras cada una de las técnicas anteriores y 40 técnicas diferentes que puedes usar, dependiendo de cuál sea la situación específica que enfrentas.


En nuestra guía encuentras técnicas que puedes aplicar ya mismo, con pasos y ejemplos. 


Visita la guía aquí:
Guía de Comunicación Asertiva

Si quieres ver más ejemplos ve a nuestra guía de comunicación asertiva, a la sección: Ejemplos de comunicación asertiva


4. Usas un lenguaje no verbal y paraverbal que también son asertivos:



Tu lenguaje no verbal son los movimientos de tu cuerpo, tu postura corporal y los gestos que realizas.


Tu lenguaje paraverbal es tu tono de voz, el volumen de tu voz y la rapidez con la que hablas.


Entonces, en una comunicación asertiva tu lenguaje no verbal y paraverbal también demuestran seguridad, empatía, respeto y calma.



Además, son coherentes con el mensaje verbal que transmites.


Por ejemplo, si estás dando las gracias puedes sonreír. 


Si estás poniendo un límite lo harás con respeto, tranquilidad y firmeza.


Los 4 puntos anteriores son técnicas básicas para comunicarte asertivamente.


Una vez has aprendido cómo comunicarte con asertividad, puedes solucionar los conflictos de forma constructiva.


Necesitas comunicarte asertivamente para resolver los conflictos constructivamente.


Si quieres aprender cómo usar la comunicación asertiva para gestionar conflictos constructivamente puedes usar la siguiente técnica: Llega a acuerdos gana - gana usando la escucha activa y el parafraseo.

2. Al dar retroalimentación describes acciones y consecuencias SIN usar adjetivos que descalifiquen la forma de Ser de las personas:


Por ejemplo: 


Asertiva: “Noté que entregaste tu reporte después del plazo que acordamos y por eso tu compañero se quedó hasta tarde trabajando para poder incluirlo en la presentación del equipo”.


No asertiva: “Eres un impuntual, por tu culpa tu compañero tuvo que quedarse hasta tarde trabajando”.


Si quieres leer más sobre retroalimentación visita la técnica: Da retroalimentación empática y asertiva.



3. Tu comunicación es específica al describir acciones o hacer peticiones, y no utilizas generalizaciones:


Asertiva: “Ayer vi que saliste tan pronto terminó la presentación. Me gustaría que antes de salir dejes la sala de reuniones ordenada”.


No asertiva: Siempre dejas desordenada la sala después de reuniones. Deberías ser más ordenado”.

Técnica 9: Usa una comunicación asertiva. 


Para usar una comunicación asertiva debes expresarte de forma honesta, segura y directa, al mismo tiempo que lo haces con respeto, tranquilidad y empatía.


Veamos cómo te puedes comunicar asertivamente y algunos ejemplos que muestran la diferencia entre una comunicación asertiva y no asertiva:


1. Hablas en primera persona, haciéndote responsable por tus opiniones, emociones y necesidades:


Ejemplos:


Asertiva: Yo pienso que la presentación quedaría mejor si incluyes algunas estadísticas, ¿qué te parece?”.

No asertiva: “La presentación quedará mejor con estadísticas. Inclúyelas”.



Asertiva:Yo me sentí ofendido cuando llegaste tarde a nuestra reunión de hoy”.


No asertiva: “Tú me ofendes cuando llegas tarde”.



Asertiva:A mí me gustaría que dediquemos un espacio semanal para reunirnos”.


No asertiva: “Sería bueno que dedicaras algo de tiempo en tu ocupada agenda para reunirnos”.



Uno de los muchos beneficios de la práctica de la meditación es que nos enseña a ser más compasivos con nosotros mismos y con los demás. Cuando somos más compasivos, somos más empáticos. Cuando somos más empáticos, escuchamos mejor. Cuando escuchamos mejor, generamos más confianza. Cuando generamos más confianza, nuestra capacidad de liderar se hace más fuerte.


Melanie Amaya

Las prácticas de mindfulness y meditación también te ayudan a desarrollar tu autoconsciencia y gestionar tus emociones.


Y te ayudan a desarrollar tu capacidad de hacer una pausa, pensar antes de comunicarte y responder asertivamente a una situación conflictiva.


De hecho, hay estudios que demuestran que las prácticas de meditación y mindfulness te ayudan a ser consciente de tus sentimientos en el momento en que aparecen, y a hacer una pausa antes de actuar.


Para que las prácticas de meditación y mindfulness te ayuden a desarrollar tus habilidades sociales, necesitas hacer de ellas parte de tu rutina.


Estas prácticas son el espacio en el que entrenas tu mente.


Al igual que con los músculos de tu cuerpo, para mantenerlos fuertes necesitas hacer continuamente ejercicios que los fortalezcan.


Lo mismo sucede con la mente, necesitas incorporar estas prácticas en tu rutina para que sus efectos positivos se mantengan.


Si quieres empezar a practicar puedes usar los siguientes dos audios:


Meditación de la amistad:

https://soundcloud.com/co_amaya/meditacion-de-la-amistad


Práctica diaria de mindfulness de 5 minutos:

https://soundcloud.com/co_amaya/practica-diaria-mindfulness-amayaco


Adicionalmente si quieres aprender más sobre este tipo de prácticas puedes ir a la siguiente sección de esta guía: 9 ejercicios para desarrollar la autoconsciencia. 


Y también puedes escuchar el episodio de nuestro podcast: Liderazgo, mindfulness e inteligencia emocional

Técnica 10: Usa técnicas de meditación y mindfulness. 


Las prácticas de meditación y mindfulness te pueden ayudar en el desarrollo de tus habilidades sociales.


Por ejemplo, te ayudan a fortalecer tu capacidad para escuchar activamente y mostrar empatía.


Incluso, investigadores de las Universidades de California, Minnesota y Louisiana, que estudiaron el efecto de las prácticas de mindfulness sobre la empatía y la escucha activa, sugieren que las prácticas de mindfulness pueden ayudarte a mejorar la calidad de tus relaciones.


Especialmente hay una práctica de meditación y mindfulness que trabaja la empatía y compasión.


Esta práctica ha recibido distintos nombres: meditación metta, meditación de bondad amorosa (Loving-kindness en inglés), o meditación de la amistad (Befriending en inglés).


Como lo explica Goleman, esta meditación, así como las prácticas de mindfulness en las que extiendes compasión a los demás, pueden ayudarte a fortalecer tu empatía y convertirte en mejor oyente.

Ejercicio 3:


Otro ejercicio que puedes realizar, para incrementar tu flexibilidad, es reflexionar con preguntas poderosas cuando sientas que estás adoptando una posición rígida o arrogante.


La idea del ejercicio es recordar que la forma en que te ves a ti, a los demás o a las situaciones, puede no ser correcta. 


Que te abras a cambiar de opinión.


Por ejemplo, puedes hacer el ejercicio cuando pienses que tu manera de pensar o actuar es la correcta y que las demás personas están equivocadas.


O cuando sientas enojo o frustración con una persona o situación.


En estas situaciones puedes reflexionar con las siguientes preguntas poderosas:


  • ¿Cuáles son las suposiciones o juicios que estoy realizando?

  • ¿Puedo estar 100% seguro/a de que lo que estoy pensando es verdad? ¿O existen otras formas de interpretar la situación?

  • ¿Qué otras formas de pensar o actuar también son válidas?

  • ¿De qué forma lo opuesto a lo que estoy pensando también puede ser correcto?

  • ¿De qué forma lo opuesto a lo que creo que se debería hacer también puede ser correcto?

Ejercicio 2:


Tanto en tu vida personal como laboral, puedes pedirle a otras personas ideas o consejos.


Este ejercicio lo puedes hacer antes de decidir cómo realizar una actividad o antes de definir una estrategia o plan de acción.


Por ejemplo, puedes preguntarle a tus hijos cómo pueden mejorar sus calificaciones.


O puedes realizar con tu equipo una lluvia de ideas para identificar qué estrategias puedes implementar para alcanzar las metas.


Este ejercicio te ayuda a desarrollar una cualidad muy importante para ser flexible que es la humildad.


En una de mis columnas en Revista Forbes, explicaba que los grandes líderes no están dominados por su ego, sino que poseen una fuerte autoconfianza, y esta seguridad les permite ser humildes.


Les permite reconocer que no tienen todas las respuestas y que existen diferentes formas de pensar y actuar que son válidas.


Esta humildad les permite hacer preguntas poderosas para comprender el punto de vista de sus colaboradores y escuchar activamente con curiosidad y apertura.

Técnica 11: Incrementa tu flexibilidad. 

Cuando desarrollas la flexibilidad es más fácil para ti escuchar activamente, mostrar empatía, comunicarte con asertividad y manejar los conflictos de forma constructiva.


Algunos de los ejercicios que puedes realizar para ser más flexible son:


Ejercicio 1:


Busca oportunidades para conversar con personas que piensan diferente.

Personas que tienen opiniones distintas a la tuya.


Para que el ejercicio funcione, puedes preguntarles cuál es su opinión sobre un tema en el que crees que su opinión es diferente a la tuya.


Limítate a escuchar activamente, sin interrumpir, sin juzgar, y sin dar tu opinión.


Deja a un lado la necesidad de ganar argumentos, o la necesidad de defender tu punto de vista.


El ejercicio no es para demostrarle a la otra persona que está equivocada y que tú tienes la razón. 


El ejercicio es para que puedas escuchar y comprender otros puntos de vista.


Y cuando la persona haya terminado de hablar puedes parafrasear.


También puedes hacer una pregunta poderosa para que la persona siga profundizando, y que te permita entender más a fondo cómo piensa y siente.


Como lo explicaba Sara Canaday a CNN, si solo te rodeas de personas que piensan como tú, no estás aprendiendo a estar abierto a perspectivas diferentes.

Seligman desarrolló un método que puedes usar para adoptar una posición más positiva y resiliente, al que le dio el nombre de ABCDE.


Veamos cómo lo puedes usar siguiendo los siguientes pasos:


Paso A: Adversidad.


Identifica y describe cuál es la adversidad, es decir esa situación adversa que consideras un problema.


Por ejemplo: Tuviste una discusión con un miembro de tu equipo y la situación entre ustedes es tensionante.


Paso B: Creencias (Beliefs en inglés).


Escribe cuál es tu interpretación de la situación.


La idea es que identifiques las creencias, juicios o suposiciones en tu mente.

Observa tus pensamientos y escribe honestamente lo que estás pensando sobre la situación.


Por ejemplo: “Mi colaborador no me respeta y siempre me lleva la contraria”.


Paso C: Consecuencias.


Piensa y escribe cuáles son las consecuencias de pensar así.

En otras palabras, cómo te sientes y cómo actúas cuando crees que tus creencias son la verdad absoluta.


Por ejemplo: “Cuando pienso así, me siento enojada con mi colaborador, me pongo a la defensiva y ataco sus ideas”.


Paso D: Disputa.


Disputa o cuestiona las creencias que identificaste en el paso B.


Piensa en otras formas diferentes en las que podrías interpretar la situación.


Por ejemplo: “Mi colaborador no estuvo de acuerdo porque tuvo una experiencia diferente a la mía. No es un ataque personal hacia mí”.


O piensa en otras situaciones reales que demuestren que tu creencia no es 100% verdad.


Por ejemplo, puedes recordar otros momentos donde tu colaborador demostró que te respetaba o en los que sí estuvo de acuerdo contigo.


Y basado en la evidencia, puedes cuestionar tus creencias, ampliar tu perspectiva y pensar cuál es otra forma más positiva de ver la situación.


Paso E: Energizarte.


Después de encontrar una forma más positiva de pensar, observa cómo esta nueva perspectiva te hace sentir y piensa en cómo puedes hacer frente a la situación adversa.


Por ejemplo: “Veo que mi colaborador y yo sí nos hemos comunicado con respeto en otras situaciones y hemos llegado a acuerdos, entonces creo que también podemos solucionar esta situación”.


 Si quieres aprender más estrategias para ser resiliente puedes ver nuestro video: Liderazgo y adversidad: El secreto y 3 estrategias para ser un líder resiliente

Si quieres aprender más sobre cada uno de los puntos anteriores, y más técnicas para automotivarte puedes revisar la sección de esta guía: 11 técnicas de Automotivación. 


Método para ser más resiliente:


Adicionalmente, un método que puedes utilizar para adoptar una postura resiliente y positiva es el método de Martin E.P. Seligman


Durante 15 años de estudio Seligman y sus colegas descubrieron que las personas resilientes son optimistas, que no se rinden y que interpretan los contratiempos o recaídas como situaciones temporales, locales (específicas) y cambiantes. 

Técnica 12: Adopta una actitud automotivante y resiliente que inspira.


Si adoptas una posición negativa frente a la vida, de víctima o de queja, es poco probable que las personas quieran escucharte.


Porque los demás no querrán acercarse a ti para sentirse peor, sino para que aportes a sus vidas.


Para que al relacionarse contigo puedan sentir emociones agradables.


Por eso, va a ser más fácil para ti mantener relaciones significativas si eres una persona automotivada que inspira a los demás.


Si incrementas tus niveles de automotivación.


¿Qué significa ser una persona automotivada que inspira?


Significa ser alguien resiliente que en vez de centrarse en los problemas, le ayuda a otros a ver oportunidades.


Una persona con una visión positiva de la vida, que motiva con sus palabras, y que usa un lenguaje apreciativo para empoderar a otros, reconociendo los logros, avances y cualidades de los demás.


Significa ser una persona empoderada que en vez de adoptar la posición de víctima y quejarse, cree en el poder que tenemos para mejorar nuestras situaciones y conseguir nuestros objetivos.


Ser una persona automotivada también significa ser ejemplo de alguien que logra lo que se propone e inspira con sus acciones y resultados. 


¿Cómo convertirte en una persona automotivada?


  • Encuentra un propósito detrás de las adversidades, una razón para seguir adelante, una misión en la vida, algo que le dé sentido a los momentos difíciles, o incluso un propósito sagrado.  


  • Adopta una mentalidad de crecimiento, una mentalidad automotivante que te permita conectarte con el agradecimiento y ver las oportunidades, las bendiciones y los aspectos positivos de la vida.


  • Cultiva una perspectiva útil, positiva y realista. Desafía los pensamientos que te bajan la moral y encuentra formas de ver las cosas que sean más útiles y que te conecten con emociones que te empoderen y motiven. 


  • Aprende a gestionar tus emociones, para transmitir emociones que generen un impacto positivo en los demás. 


  • Gestiona tu energía manteniendo en tu rutina actividades que te permiten renovarte y recargarte. 


  • Aprende a reconocer en ti, y en los demás, cualidades positivas, fortalezas, avances y logros.

En cualquiera de los casos anteriores, aprovecha los momentos en lo que compartes con estas personas y realiza preguntas poderosas y empáticas que te permitan conocer aspectos nuevos de sus vidas.


Recuerda que estas situaciones son oportunidades para escuchar activamente, mostrar empatía, y usar un lenguaje apreciativo.


También son oportunidades para ganarte la confianza de otros siendo auténtico/a.


Entre más te abras a compartir quién eres y qué sucede en tu vida, los demás sentirán más confianza para hacer lo mismo.

Y si sientes miedo o ansiedad al hablar con personas nuevas, puedes usar la técnica 1: “Gestiona tus emociones”.


Además de generar nuevas conexiones, también puedes buscar situaciones para fortalecer tu conexión con las personas que ya conoces.


Pueden ser personas que veas regularmente y con quienes no hayas conversado en profundidad, como vecinos o compañeros de trabajo.


Aprovecha los momentos en que te encuentras con estas personas para conversar con ellas.


Y también pueden ser personas con quienes ya tienes una relación, a quienes les puedes proponer ir a tomarse un café.

En tu vida personal sucede lo mismo, entre mayor es tu conexión con las personas, más profundas, reales y significativas son tus relaciones.

Un ejercicio que puedes realizar es buscar oportunidades para conocer personas nuevas, para construir nuevas conexiones.

Como lo sugiere un artículo publicado por el New York Times, unas de las formas en la que puedes desarrollar tus habilidades sociales es haciendo nuevas amistades en tu vida adulta, e iniciando conversaciones con personas que no conoces o con quienes nunca has hablado.

Por ejemplo, puedes apuntarte a un voluntariado, ir al gimnasio, o tomar una clase de algo que quieras aprender.

También puedes unirte a un grupo que realice actividades que te gusten como un grupo de lectura, de caminatas, de práctica de idiomas, etc.

Todos estos espacios son oportunidades para iniciar conversaciones con personas nuevas, que puedes ver regularmente y con quienes poco a poco puedes ir fortaleciendo una conexión y relación.

Como lo explica un artículo de Business Insider es útil que busques actividades donde encuentres a las mismas personas regularmente.

Técnica 13: Busca oportunidades para generar conexión.


Para ganarte la confianza de los demás, y mantener relaciones significativas en el plano personal y laboral, necesitas conectar con las personas.


Las investigaciones de Gallup demuestran que tener una fuerte conexión con las personas con quienes trabajas es uno de los aspectos que genera un alto compromiso y que produce resultados positivos, como por ejemplo una mayor productividad, productos de mejor calidad y una mayor rentabilidad.

Técnica 14: Fortalece tu autoconfianza.


Algo que he observado miles de veces, trabajando como coach con distintos tipos de clientes, es que las inseguridades y la falta de autoconfianza muchas veces afectan la capacidad de las personas para relacionarse efectivamente.


Y la inseguridad puede verse de diferentes formas.


Por ejemplo, algunas personas cuando se sienten inseguras tratan de ser el centro de atención, ganar argumentos, o demostrar que tienen la razón y que los demás están equivocados.


Otras tratan de infundir miedo y mostrarse fuertes y duras.


Algunas personas interactúan poco y mantienen distancia.


Y también están las que evitan interactuar, hablar de sí mismas o compartir sus ideas, y por el contrario se quedan calladas.


Estos son solo algunos ejemplos de muchísimas situaciones en las que la inseguridad le impide a las personas mostrar empatía, escuchar activamente, comunicarse con asertividad, manejar el conflicto constructivamente o construir relaciones significativas. 


Entonces, si sientes que tus miedos e inseguridades están afectando tu capacidad de gestionar tus relaciones y conectar con las personas, algo que puedes hacer es fortalecer tu autoconfianza.


Algunas de las estrategias que puedes usar para fortalecer tu autoconfianza son:


  • Sal del perfeccionismo y háblate con amabilidad y empatía, especialmente cuando cometas errores.

  • No te compares con los demás. Cada cual tiene fortalezas diferentes y logros distintos. Más bien aprecia tus fortalezas y logros.

  • Haz un listado de tus cualidades, avances y logros. Si necesitas ayuda puedes pedirle a tus seres queridos que te digan qué cualidades ven en ti.


  • Identifica y cambia las creencias que te generan inseguridad. Si necesitas ayuda puedes trabajar con una coach certificada.


  • Realiza acciones pequeñas que te permitan avanzar paso a paso hacia tus objetivos y demostrarte que puedes lograr lo que te propones


Si quieres saber cómo aplicar estas y otras estrategias para mejorar tu autoconfianza, visita las secciones de esta guía: 


  • 10 técnicas para fortalecer la autoconfianza. 


  • 11 estrategias para fortalecer la autoestima.

Los coaches certificados nos hemos formado para ayudarte a desarrollar tus habilidades.


Si quieres saber más sobre cómo te puede ayudar un proceso de coaching ejecutivo y cómo elegir una coach certificada puedes revisar:  Qué hace un coach.


Y más importante aún:  Consejos a la hora de contratar un coach.


Adicionalmente, trabajar en el desarrollo de tus habilidades sociales, es trabajar en tu autoliderazgo, y una forma de desarrollar tus habilidades es a través de cursos que te permitan trabajar en tu crecimiento.


Por eso, te invito a tomar nuestro Curso Gratuito para Desarrollar tu Liderazgo.


Después de trabajar por muchos años como coach apoyando a miles de profesionales, líderes y equipos, creamos este curso, para que muchas personas se beneficien de mis aprendizajes. 


Accede a nuestro curso gratuito:

Harvard Business Review también sugiere que trabajes con un coach certificado ya que los coaches podemos detectar sutilezas en tu comportamiento de las que quizás no eres consciente y ayudarte a identificar y transformar eso que te impide comunicarte y relacionarte de forma efectiva con otros.

Técnica 15: Obtén retroalimentación y guía.


Todos tenemos puntos ciegos, por eso pedir retroalimentación a otros es una estrategia que puedes usar para incrementar tu autoconsciencia e identificar en qué nivel de desarrollo se encuentran tus habilidades sociales.


Puedes pedir retroalimentación a tu jefe, compañeros, colaboradores y seres queridos.


A veces las personas tienen miedo de decirte la verdad y que esto afecte tu relación con ellas.


Para evitar que esto suceda puedes usar evaluaciones en las que puedan darte retroalimentación de forma anónima.


También puedes usar como modelo a algún familiar, amigo o persona en tu trabajo que haya desarrollado las habilidades sociales que tú quieres desarrollar.


Esta persona puede servirte como ejemplo. Obsérvala y pídele consejos y guía.


También puedes trabajar con un mentor o con una coach certificada, que te de retroalimentación y con quien puedas practicar.


De acuerdo con Daniel Goleman el ingrediente clave que necesitas es el ojo entrenado de un coach experto. 


Lo mismo encontró la investigación de Anders Ericsson quien se dedicó a investigar qué hace a las personas las número 1 en aquello que realizan.


Ericsson descubrió que el secreto para mejorar cualquier habilidad es practicar con un coach que te guíe y te ayude a descubrir qué necesitas mejorar y cómo hacerlo.

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Escrito por Melanie Amaya. 

Executive Coach y CEO de Amayaco

Por último, te invito a que trabajes en tu crecimiento interior y espiritual.


A que te conectes con la energía de amor y sabiduría que habita en ti, y la saques a la luz. 


Porque cuando generas espacios para conectarte con tu dimensión espiritual, encuentras paz y empoderamiento en tu interior.


Cuando buscas convertirte en lo mejor de ti, en tu Ser más elevado,
mejoran tus relaciones, resultados y liderazgo, y dejas una huella positiva en el mundo.